Clásicos. TOTS SANTS. Màxima Audiència (Picap)

Lo mejor que he experimentado desde que dejé de escribir con regularidad sobre rock es la pérdida de la autoimpuesta obligación de estar pendiente de cada nuevo lanzamiento. Ahora apenas escribo sobre música, pero creo que gracias a ello he vuelto a disfrutarla como cualquiera.

¿Que estoy pletórico de energías? Me encaro a la estantería y empiezo a buscar un álbum que me ayude a canalizarla. ¿Que tengo la moral baja?

Busco algo que me acompañe o me anime. Es una experiencia única y enormemente placentera cuando uno redescubre un disco que había olvidado y que en su momento le marcó, una experiencia que nunca podrá sustituir el más potente disco duro cargado de mp3. Algo así me sucedió hace unos días, cuando no sé buscando qué, me reencontré con mis discos de Tots Sants.

Desconozco lo que requería mi estado emocional en ese momento, pero el caso es que los CDs acabaron en el reproductor, y su escucha, y el recuerdo de una banda que mereció mejor suerte, me impulsó a escribir unas líneas que trataran al menos de hacerles justicia.

Tots Sants fue una formación originaria de Manacor que gozó de una mínima popularidad en el primer lustro de la década de los noventa en la escena del rock en catalán. Los dos discos que editaron en 1992 y 1993 brindaron canciones notables, pero la miopía de la prensa “especializada” estatal, por aquel entonces viviendo uno de sus últimos grandes romances con la industria del disco -tú pagas, tú sales-, no les hizo ni puñetero caso. Del mismo modo, pese a que por su calidad también superaban con creces a la práctica totalidad de grupos de la escena del “rock català”, la maquinaria que impulsó este movimiento nunca les dio mucha bola, quizás por la dificultad de ser mallorquines, pero seguramente también por ser un grupo que se mostraba crítico en sus canciones con las algunas de las vinculaciones políticas que aquél movimiento conllevó.

Teniendo en cuenta todo eso, los de Manacor, pese a su solvencia musical, tenían todas las de perder. Ja m’ho temia significó su debut en 1992 y seguramente sea su disco más conocido. En él, el quinteto integrado por Jaume Estelrich (guitarra y principal compositor), Xavier Ramis (voz), Alex Vadell (bajo), Marcos Gil (batería) y Aurelio Pérez (guitarra) ofrecía once temas que bien podían enmarcarse en la corriente urbana del rock estatal, pero en los que ya daban muestras de una amplitud de miras mayor a la media incluyendo ramalazos de funk o de hard rock. El disco no era redondo, básicamente por la presencia de dos o tres temas vulgares -las típicas canciones sobre anécdotas tan habituales en el rock urbano, pero no por ello menos cutres-, pero a cambio ofrecía momentos brillantes como Tot és en va o Leyenda negra, uno de los tres temas en castellano del disco, criticando el enfoque de la celebración del quinto centenario de la conquista de América que por entonces se perpetraba en este país.

No fue Ja m’ho temia un mal disco -desde la distancia no desmerece junto a álbumes de la época de Barricada, Leize y compañía- aunque llegaba relativamente para el sonido que facturaban por entonces las bandas más punteras. Sin embargo, tan solo un año después veía la luz Màxima Audiéncia, una segunda entrega mucho más compacta tanto a nivel musical como en el plano letrístico, centrado en reflejar una sociedad occidental en plena crisis económica y ética. Musicalmente, en Màxima Audiència los riffs metálicos ganaban peso y las líneas de ritmo se liberaban de corsés, enriqueciendo las formas de los temas. Con esa libertad contenida por un objetivo sonoro y la calidad de la banda, los buenos resultados se disfrutaban desde los primeros compases de temas ceñidos a la actualidad. Las primeras adicciones a los videojuegos, los conflictos raciales de Los Angeles, o el alarmante auge de los movimientos neonazis en aquellos años -que nadie ha detenido hasta hoyeran los temas de sus primeros y duros Crack Boy, Condemnat o No els deixem tornar que abrían el disco con fiereza antes de que la más rockera Coll de dama aliviara un poco el tono. Que la siguiente Illa Maria fuera una potente y triste balada, fantástica, bien podría mostrar la ambición y el esmero que Tots Sants pusieron en el álbum. Y lejos de decaer, Máxima Audiència aún tenía mucho que ofrecer. Na Joaneta ofrecía a ritmo de trash una mirada a la guerra de Yugoslavia; Crida meclaba funk y metal para tratar de desnudar la mercadotecnia rockera de la industria musical; mientras que Va por ti -el único tema en castellano de este álbum- aportaba un toque personal al álbum contando una breve historia de descubrimiento que a mí siempre me gustó. Mort en vida, sin ser un mal tema, era, con su toque lisérgico-, la nota discordante del álbum, que recuperaba el tono en la funky y comprometida No tocarem, un alegato antinacionalista que seguramente no les haría ganar adeptos en el movimiento del rock català impulsado precisamente con ese fin.

Finalmente, el metálico tema que daba título al álbum, criticando la telebasura que por aquel entonces empezaba a emerger en la televisión española, dejaba caer el telón de un modo coherente sobre un álbum con una solidez poco habitual en la escena estatal.

Sin embargo, esa calidad no fue suficiente para que prácticamente nadie se enterara de su existencia. Creo recordar que Metal Hammer fue la única publicación que sacó una reseña del álbum en su día y también que no lo recibió con mucho entusiasmo, y casi con toda seguridad les dioría que no escuché sus temas más que na vez en la radio (una es posible, aunque no podría asegurarlo). Por fortuna sí que llegó a manos de un amigo, que entonces nos lo copió en la típica cinta de audio a unos cuantos colegas, y también por fortuna, nos enteramos de que pasarían por Villarreal a presentarlo en una velada del Tirant de Rock. Mi recuerdo del concierto es que fue verdaderamente potente, pero también que sólo los cinco o seis amigos que fuimos, del escaso centenar de asistentes, conocíamos sus temas. Allí conversamos con la banda antes y después de la actuación, aunque de aquello sólo guardo en la memoria la simpatía con que nos recibieron. Después de aquél concierto poco más supe de ellos.

Creo recordar que aún grabaron un tercer disco (aunque no se mencione en ningún lugar de los que he consultado en la red), pero con un giro estilístico, y al margen de eso, poco más. ¿Qué sería de Tots Sants? Si alguien lo sabe estaría encantado de que nos dejara un mensaje corrigiendo lo que os he contado y ampliándolo (en pocos sitios de la web se habla de la banda). Pero independientemente de ello, aunque jamás se vuelva a saber de ellos, seguro que al margen de un servidor, anada por ahí más de uno que de cuando en cuando desempolva sus discos y experimenta que sus canciones siguen vivas. Como decía al principio, esa es una magnífica experiencia.

PD: Curiosamente, mientras preparaba este texto me encontré con una web alucinante llamada Deezer, en la que se pueden escuchar íntegramente muchísimos álbumes. Y entre ellos, los dos de Tots Sants a los que hago referencia en esta entrada. De modo que si lo desean aquí tienen Ja m’ho temia y Màxima Audiència. Y si además quieren tenerlos en formato físico, tienen suerte, pues parece que Picap aún los mantiene a la venta.

3 comentarios:

Victor

dijo…

Hola Juan! Queria desarte feliz año nuevo y que este blog siga por mucho tiempo y podamos leer tus estupendos comentarios y criticas de discos y de musica. Un saludo rockero y suerte!!!!!!!

31 de diciembre de 2008 17:10

Anónimo dijo…

¿por qué te sentías obligado a hablar de música?.¿Comías de ésto?.Si no te apetecía escribir,pues es que ya no te molaba escribir de música y sí de otras cosas más “trascendentes”…

3 de enero de 2009 11:55

LoRbAdA dijo…

Cuánta trazón. No solo se vive de las novedades sino tb de revisar tantos clásicos que sería casi imposible abarcarlos a todos. Lo que t pida el cuerpo en cada momento.

31 de enero de 2009 16:28

Novedades. Babylon Rockets – “Conspiracity”

Eran las siete menos cinco de la tarde del pasado sábado cuando dos chavalitos perdían su precioso tiempo berreando a un micro de plástico mientras un tercero le daba endiabladamente a las cuatro o cinco teclas de un cacharro con el que se supone que emula a sus ídolos, en una videoconsola de muestra instalada en un centro comercial valenciano.

Paradójicamente, a apenas una decena de metros, seis tipos que por

suerte para todos crecieron cuando estos trastos no existían (que sí,

que admito que al menos en este cutre país esos juegos al menos servirán

para que los chavales oigan todo el rock que les niegan los medios

convencionales) estaban a punto de realizar una nueva descarga de rock

del que difícilmente se ve por los parajes falleros. Hasta que llegaron

ellos, claro. Babylon Rockets

es su nombre y difícilmente olvidaré la primera vez que les vi actuando

el pasado verano, cuando robaron literalmente el show a los

australianos The Devilrock Four. Por entonces, aún no tenían listo su CD

de debut, un Conspiracity (’08

Producciones Malditas) que finalmente vio la luz hace poco más de un

mes, y pasó a engrosar mi colección cuando lo adquirí en otra cita

memorable: cuando se comieron a The Last Vegas hace poco más de una

semana a su paso por Valencia.

Pero

qué tocan esos tíos, os estaréis preguntando. Lo más sencillo sería

decir que tocan hard rock, porque realmente bajo esa etiqueta se

engloban todos los temas de su repertorio, pero lo cierto es que son

tantas las referencias, los sabores que te remiten sus temas, que es un

término que parece quedarse corto para explicar lo que ofrecen. Tomando

como muestra el CD, el primer tema, On Your Stereo remitiría a los AC/DC de la era Bon Scott, mientras que Sell My Soul recuerda a los Hellacopters post Grande Rock;

aunque el paso de un tema a otro no sea traumático. Y es que, como

conocedores del terreno que pisan -no hay prácticamente un concierto que

haya asistido fuera de Valencia en el que no haya coincidido con Dany

(cantante) y Rafa (guitarra)-, el grupo parece haber recogido y aplicado

todos los clitchés del amplio espectro del rock y el hard rock y

haberlos aplicado a sus temas. Así Take A Ride podrá remitir a los Stones versión dura, Show World se oscurece en plan Turbonegro, o Once Again recordará

a Faster Pussycat, aunque al final todo acabe diluido por el tamiz

propio que aporta la solidez de fondo de los temas y la inteligencia

para saber aprovechar lo que ya está inventado sin dejarse devorar por

ello. Eso es lo que pasa en Conspiracity,

un excelente debut, muy bien producido, pero que, a pesar de ello -y de

lo que pueda parecer a cualquiera que escuche barbaridades como Can’t Stop o I Don’t Need An Alarm Clock-,

no ha sido capaz de capturar toda la potencia del grupo en directo (no

me quiero imaginar cómo sonaría esto producido por Mike Clink o Steve

Jones). Y no porque el disco no sea brillante, que lo es, sino porque

Babylon Rockets son realmente potentes sobre el escenario, como

volvieron a demostrar el pasado sábado. Seguramente se deba a que en el

álbum no se pueda ver a Dany arengando al personal, a Eloy ofreciendo su

guitarra al cielo mientras toca un solo, a Rafa y Celio tocando

mientras cantan las letras de los temas como si se los arrancaran del

alma y a Kike marcándoles a todos el ritmo (junto a Kiko ‘Suzuki

Samurai’, su última y acertadísima incorporación, tocando su hammond

mientras está de pie sobre él) para hacer que la gente, que por ahora

llega en su mayoría a sus conciertos sin haberlos escuchado en la vida,

acabe literalmente entregada. Quizás por ser incapaz de mostrar eso el

disco no sea perfecto, pero quizás por ser el que primero que les

acompañó de gira llegue a ser historia. Yo de ustedes no me lo pensaba

si pasan cerca de sus casas.

4 comentarios:

Comtessa d´Angeville dijo…

Les ando escuchando ahora los temas que tienen colgados en el myspace y de momento no disgustan pero no sé no sé…Me

fio de su criterio a la hora de juzgarles el directo y espero que sea

cierto lo que dice, porque a lo que les he escuchado le falta algo… (y en el myspace no está esa que usted dice que suena a los Hellacopters, joder)

2 de diciembre de 2008 22:11

LoRbAdA dijo…

Pues hay q tener güevos para comerse a The Last Vegas. Suenan bastante bien.

3 de diciembre de 2008 20:33

ALVARO dijo…

Qué buena esta banda, me ha encantado, gran disco y buena producción. Cuándo

vas a retomar la sección de Flashback? La echo de menos……podrías

poner algo de Warrior Soul,Love/hate, por poner un ejemplo, aunque la

verdad prefiero que nos sorprendas.PD: ahora mismo estoy escuchando

“Down at the whisky” del ultimos disco de Motlel Crue, y la verdad que

es un pedazo de disco, a la altura de New Tatoo.

4 de diciembre de 2008 18:06

TONI dijo…

Tomo nota de la recomendación. Por lo que dices pinta genial. Ya te diré qué tal.

5 de diciembre de 2008 15:43

Novedades. AC/DC – “Black Ice”

Cuando Black Ice, el nuevo disco de AC/DC,

ya lleva semanas a la venta y más aún circulando por internet, el que

más o el que menos ya tiene su propia opinión formada. ¿De qué sirve la

mía a estas alturas? Sencillamente, creo que a ustedes de bien poco,

pero un servidor se va a permitir el lujo de soltar su rollo, pues pocas

veces uno puede embarcarse en el ejercicio de estilo que supone

criticar algo que todo el mundo conoce y valora, tratando de aportar a

su vez algo nuevo al coro de voces. Y si eso era ya interesante cuando

los australianos sacaron sus anteriores álbumes, esta vez lo es un poco

más, porque vaya a saber usted por qué, después de más de tres décadas

ininterrumpidas entre los más grandes del rock, no ha sido hasta este

2008 cuando se ha reconocido a la banda de los hermanos Young su

posición en el olimpo musical. Ahora todo el mundo opina sobre ellos,

los ha seguido toda la vida, señala que los prefería con Bon Scott, y el

resto de tópicos al uso. No les extrañe que en su próxima visita a

España veamos a Mar Flores saliendo de uno de sus conciertos, como

sucedió en la última gira del Boss. AC/DC son ahora patrimonio de la humanidad. Y lo merecen, no cabe duda, pero a la hora de analizar lo que vale este Black Ice uno,

a menos que escriba en el EP3, el Mondo Sonoro o la Rolling Stone, no

ha de plantearse lo que supone para las vidas de los que van a colocar

el CD en la guantera junto al anterior de Anastasia, el último de

Madonna y un grandes éxitos de los Stones, sino para los que mantuvieron

a la banda entre 1981 y 1990, cuando AC/DC, pese a ser tan grandes o

más que ahora, eran tratados como unos apestados supervivientes de la

generación de los dinosaurios del rock. ¿Qué aporta Black Ice a los seguidores del rock? ¿Qué supone para los que han traído a la banda hasta aquí?

Para

ambos grupos hay una respuesta rápida, sencilla y obvia: una alegría.

Sólo los más pejilleros pondrán alguna pega a la salida de un nuevo

álbum de Angus y cía, pero para cualquier rockero de a pie una nueva

entrega de los australianos (siempre que no se salgan del redil y

despotriquen de sus esencias) siempre es bien recibida. Es más, el

cariño que profesamos al quinteto es tal que no es extraño que, a la

primera impresión de su nueva oferta, nos entreguemos a ella con

excesivo entusiasmo (les hablo desde la experiencia).

Sin embargo, superada la emoción del reencuentro con ese familiar tan

querido que es el sonido de la banda, debe llegar la valoración con

calma. Lo primero que salta a la vista de Black Ice es que es un disco largo, el más largo de una carrera que no presume, precisamente en su etapa post Back In Black, de contar con muchos discos completos. Así pues, cabían dos posibilidades, que durante la larga pausa desde Stiff Upper Lip AC/DC hubieran compuesto tantos temas buenos que no pudieran haber rebajado de quince la

lista de los inmensos -con lo que estaríamos ante una obra maestra-; o

bien que hubieran decidido compensar la prolongada ausencia con más

material. Y lamentablemente, cabe señalar, Black Ice no es una obra maestra.El disco se abre fuerte con su primer single, Rock N Roll Train,

que sin ser un tema tan espectacular como parecía en la primera

impresión (excepto en el detalle de los coros, que aporta un toque más

enérgico, la canción repite la fórmula del primer single de sus dos

últimos discos, correcta pero por debajo de su producción pre Razors Edge), pone el álbum en una buena dirección; dirección que secunda Skies On Fire,

otra canción que no brilla individualmente pero que, también en el

aspecto coral, recuerda ligeramente a los buenos temas secundarios de

discos infravalorados como Fly On The Wall o Blow Up Your Video. Big Jack acelera

la cadencia y se agradece, porque hasta ese punto no era muy rápida,

aunque la distorsión lánguida de guitarra que los hermanos Young se

gastan desde Ballbreaker no lo impulse hasta donde podría llegar. Tras ella llega Anything Goes,

un tema muy comercial que apunta a futuro single para todos los

públicos, y que podrían cantar a dúo con la ya citada Anastasia. A mí

personalmente no me molesta, sino más bien al contrario, me agrada su

presencia, pues rompe con la tónica habitual y aporta variedad y un tono

festivo al álbum, aunque supongo -porque no he leído muchas críticas-

que habrá recibido bastantes palos. No imagino que haya tenido el mismo

recibimiento War Machine, que en cambio para mí es la primera sobrante. Excesivamente similar a Hail Caesar, trata de ser sombría pero no roza las cotas de temas oscuros y poderosos como Razors Edge. En un tono bajo se mantiene Smash N Grab, que se eleva ligeramente gracias al estribillo (apartado en el que han continuado la remontada después del bajón de Ballbreaker), mientras que Spoilin’ For A Fight se asoma un poco más, rememorando de nuevo las secundarias ochenteras antes mencionadas. Wheels, en

cambio, es para mí la joya oculta del álbum (y digo oculta porque

parece que está descartada en los setlists de su presente gira); un rock

n roll directo y enérgico que sería capaz de hacer bailar a un estadio,

de los pocos del álbum que resisten la comparación -aunque sin salir

airada- de clásicos segundos singles de la era Johnson como Money Talks o That’s The Way I Wanna Rock N Roll.

Es tal su nivel o tan regular el de los temas que lo siguen, que tras

él el álbum ya no alcanza ninguna cota similar (y eso que marca su

mitad). Decibel, sin ir más

lejos es otro de esos blues cadenciosos y sencillos que aparecieron en

sus dos últimas entregas, y que tan bien empleados fueron por la crítica

selecta para vestir de elegancia a una banda sobre la que tanto habían

despotricado hasta entonces. Esa calidad, está en cambio en la más

original Stormy May Day, en la

que da gusto escuchar el slide en el riff de base, aportando otro toque

original al álbum. Sin embargo la alegría dura poco, porque tras ella el

álbum se desinfla con dos temas vulgares, y no consigue recuperarse ni

con la interesante Rock N Roll Dream (la mejor de lo que queda), pues la también vulgar Rocking All The Way la

diluye en el grupo, y el tema que cierra el álbum y le da título, no es

precisamente una joya, sino más bien otro de los temas correctos pero

justitos con los que han regado sus dos últimas entregas.El

balance general parece pues bastante mediocre, pues son más -o al menos

la mitad- los temas prescindibles, pero mirado de otro modo el disco

contiene más canciones brillantes que las dos últimas entregas de la

banda. Se podría decir pues que AC/DC podrían, de haber eliminado los

temas adecuados, haber conseguido un disco más sólido, pero ¿cuáles son

los adecuados? Si la elección estuviera en mi mano, creo que nos

encontraríamos con el disco más rico de la era post Razors Edge,

con temas comerciales, rocks directos y alguna pieza sobria pero

curiosa; aunque si nos fiamos de lo que seguramente habrán apuntado las

mentes más preclaras de la crítica musical, el disco podría ser un álbum

oscuro, más en la línea de Ballbreaker.

No obstante, el único disco posible es el que hay, y es un disco

desequilibrado y largo, que emociona por lo que significa ahora cuando

sale, pero que no sólo no resiste la comparación con la era Bon Scott

-es obvio-, sino que tampoco recupera a los AC/DC, no ya de Back In Black (su

obra maestra), sino de finales de los ochenta, cuando facturaron sus

últimos himnos definitivos. Sinceramente creo que podrían volver a ese

nivel pero, por desgracia, cuando estaban en él la prensa les

vilipendiaba, y parece que han identificado la popularidad que ahora

gozan con sus más sobrios últimos discos y no con el prestigio que

tienen merecido. Una pena.

12 comentarios:

ROCKLAND dijo…

Esta claro que no es una obra maestra pero ciertos temas son muy

dignos como su primer single “Rock’n’Roll train”, “Black Ice” o mi

preferida “War machine”,que pueden encajar muy bien en su próximo

repertorio. De todas maneras, a estas alturas es muy difícil sorprender y

más haciendo practicamente lo mismo. La perfecta excusa para volver a

girar y posiblemente ser la última. Por cierto, estoy bastante de

acuerdo contigo que “Anything goes” es un tema para las masas.Saludos

16 de noviembre de 2008 21:25

Manu dijo…

Sip. De hecho, “Anything goes” es la que incluí en un recopilatorio

para todos los públicos en una fiestecilla este fin de semana :-)

17 de noviembre de 2008 1:32

Bea dijo…

Me ha gustado mucho tu crítica. El disco está tremendo y mis preferidas son War Machine y la que más Black Ice.Besos.

17 de noviembre de 2008 10:56

paulamule dijo…

Bueno Rocktrip, después de haber leído tu crítica, te puedo decir que

hay algunas cosas en las que estoy de acuerdo y otras, como la

selección de los temas, en las que no. Pero ya se sabe, es cuestión de

gustos. Yo hice una valoración en mi blog con la primera escucha y

aunque hay algunas cosas que han cambiado, en lo básico sigo pensando

igual. Totalmente de acuerdo en que se ha convertido en algo para

las masas. La gente está como loca por ir a sus shows, algo que no había

sucedido en sus anteriores giras. Parece mentira y esto es algo que me

da mucha rabia. Hoy todo el mundo se apunta a todo y saben más que Dios

con esto de internet. Sin ir más lejos, recuerdo cuando me compré la

camista de AC/DC hace unos cuantos años, lo difícil que me resultó, aquí

no la había y tuve que comprarla fuera y de talla de niño porque de

chica era imposible. Ahora, vas al Carrefour, y te encuentras dos por

una tiradas de precio y de colorines. Tremendo y muy triste.Respecto

a los temas, mi preferida el “Stormy may day”, “Black Ice” y “Rock and

roll Train”, que si bien al principio no me encantó ahora me parece

estupenda. Y las que no soporto son “Anything goes” y “Money made”, que

la odio. En fin, que ya ves, hay gustos para todos. Bueno, nada más. Suerte para las entradas de Bilbao, si las hay. Salud.

17 de noviembre de 2008 13:54

Anónimo dijo…

Hola, soy Alvaro de Málaga y nuevamente tengo que decir que tus

comentarios son de lo más acertado,a estas alturas queremos rn’r, y que

esta gente siga a ese nivel tan alto es la hostia. Por cierto, si os

fijaís en el video de R’N’R Train, ¿no os recuerda al de thunderstruck?

La gente que sale animando es increible, nunca ves ese nivel de

entusiasmo en ningún otro video, qué potencia, qué ganas, joder,

recuerdo cuando vi a AC/DC por primera vez en directo en Madrid en el

antiguo Palacio de Deportes se me pusieron los pelos de punta, y mira

que he ido a conciertos de mis bandas favoritas y nunca me ha pasado, ni

con Hardcoresuperstar…¡¡¡ Un saluod y gracias por tu página, aunque

cada vez tardas más entre un artículo y otro (pero merece la pena)

17 de noviembre de 2008 18:31

Comtessa d´Angeville dijo…

Pues mire, desde mi posición de fan jodida por no poder ir a verlos,

lo escuché y dije, sí, son los ACD, ya está, no pensé nada más, cosa que

bueno, tampoco está tan mal, podría haber sido peor. Australia es la tierra del rock, y no lo digo precisamente por estos.

18 de noviembre de 2008 11:53

Wix Rocks dijo…

The Rolling Stones, Bruce Springsteen, Bob Dylan, U2, Bon Jovi… y ahora AC/DC. Otro

más que se sube al carro de los grupos que ahora todo el mundo

considera lo “más cool” cuando hace apenas unos años eran unos “melenas

apestosos que solo hacen ruido” (para el gran populo, se entiende). Otro más que se sube al tren de la gira mundial con todos las entradas vendidas en horas, bla,bla,bla…Y

otro concierto más al que iré y podré presenciar con vergüenza como la

gente protesta porque le pisas, le tapas la vista o porque le gritas

cerca y le molesta (incluso todo incluido).Otro más en el que el

50% de gente que tiene entrada ira en un alarde (al mas puro estilo

Rock In Rio Madrid) de anunciar “YO VOY”. Otro más donde la mitad del

recinto no coreará las canciones. Otro más donde, la indignación por

todos esos seguidores fieles (durante años y años)que se han quedado sin

entrada, superará al hecho de que cuatro compadres que van “a ver lo

que ven” se lo pasen en grande viendo gritar a “ese tio de la gorrilla”.El

disco para mí es un buen disco, ni mucho más que el resto, ni mucho

menos. Hubiese preferido menos temas pero mejores, sinceramente. La era

Scott siempre será la mejor, pero no hay solución posible para eso. A no

ser que Bon Scott esté crionizado como Walt Disney y un dia de estos le

resuciten de repente (notese el sarcasmo).Supongo que nos vemos en alguno de los conciertos en la peninsula.Un saludo maestro.

20 de noviembre de 2008 23:14

Hanso dijo…

Un buen análisis,a pesar que no comparta algunos puntos.Al menos es

una crítica con pros y contras del grupo contra el que menos matices

puedes lanzar y cuyo público masivo(muchos de los de siempre,no tanto

los que se suben al carro)son incapaces de hacer un mínimo reproche a

cualquiera de sus discos por mediocres que sean.”Black Ice” me

parece uno de los trabajos menos afortunados de los australianos.A

diferencia de tí ,no venero esa época ochentera,bueno,matizo,sí la

primera mitad,pero no la segunda con el flojísimo “Blow up your video” y

“Who made who”.Y este trabajo me ha recordado a las peóres estapas de

esta década.Hay algunos temas iniciales inspirados,destacables en su

mitad un par,y una cuesta abajo considerable en el final del disco ,como

bien señalas.En lo que coincidiremos todos es en que tras 8 años

de ausencia ,nos esperábamos algo más.Creo que AC/DC se ha convertido en

unos Stones segunda parte,es decir,se saca un disco mediocre-aceptable

con 4 o 5 buenas canciones y se sale en apoteósica gira.Aquí

discrepo algo con lo expuesto en la expresión “los que se suben al

carro”,no he visto tanta repercusión con este disco como con anteriores

trabajos y no creo que se produzca tanto ese hecho de que los trabajos

de los hermanos Young se mezclen con los “artistas” que mencionas.Creo

que todavía para esa masa que consume música como paquetes de papas,son

aún muy feos y no tan cool,como para desbancar a sus “musicos”

favoritos.O tal vez esté equivocado.Bien,por la crítica y por

introducir matices (sean positivos o negativos) sobre un grupo que a

veces parece intocable.El criticar sus momentos bajos,no hace sino

realzar sus grandes(y frecuentes)momentos.

21 de noviembre de 2008 0:35

Anónimo dijo…

Gran disco, buenos riffs, aun suenan fresco despues de tantos´.

Destaacar el trabajo de la bateria, nunca falla al cierre de los riffs,

me parece imprescindible en el sonido.

24 de noviembre de 2008 16:22

Anónimo dijo…

VAYA MEDIOCRIDAD DE DISCO…para ésto 8 años y medio de espera?

5 de febrero de 2009 10:56

Quikosas dijo…

¡Saludos!Tan sólo quería manifestar desde aquí mi más terrible

envidia hacia aquellos que se hicieron en su día con una entrada de la

gira… y no por los cabeza de cartel (que también) sino por sus

teloneros, señores. ¡The Answer en el Palau, en el Calderón, en el

Bizkaia Arena! ¡Decibelios frescos y atronadores!Esperando quedo,

pues, de una crítica de álbum (recién salido del horno, por cierto) y

directo, para cuando el ilustrísimo autor de este blog tenga a bien

realizarlas 😉 Salud

3 de marzo de 2009 13:15

Anónimo dijo…

Disco Mediocre donde los haya.Tanto tiempo para esto?No se deberia exigir mas a ACDC?Gran Web y critica un saludo.

12 de marzo de 2009 12:52

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Novedades. Avenged Sevenfold – “Live in the LBC & Diamonds In The Rough”

Con

cuatro álbumes de estudio, los dos últimos unos importantes fenómenos

de ventas en su país natal, el momento de sacar el consabido álbum en

vivo para Avenged Sevenfold

parece el propicio. La banda estadounidense está enrachada y su

popularidad no para de crecer, hasta el punto de que podemos

considerarlos, sin miedo a equivocarnos, como el grupo metálico joven

más popular del planeta, aunque todavía a un paso de convertirse en

leyenda. Pero eso es algo que los directos suelen facilitar, por lo que a

nadie extrañó que hace ya bastantes meses anunciaran la próxima salida

de un DVD en vivo dando testimonio de su potencial en directo. Y eso, ni

más ni menos, es lo que es este Live In The LBC,

el espectacular testimonio audiovisual del paso de la gira de

presentación de su álbum homónimo por Long Beach, en una jugada que, no

sé si de modo casual o pretendido, guarda similitudes con el Live After Dead que

Iron Maiden grabaron también en el mismo recinto de la misma localidad

californiana en la gira de su -en su caso- quinto álbum de estudio. No

obstante, prácticamente ahí acaban las semejanzas.

Vayamos por partes. Si nos atenemos a lo formal, Live In The LBC es

impecable. Obviamente depende de gustos, y a algunos puede que no les

acabe de gustar la mezcla entre imágenes a tiempo real y recursos

estéticos más propios del videoclip -ralentizaciones del tiempo, empleos

de planos que no corresponden exactamente al momento preciso que se

escucha-, pero a mi parecer no hay un abuso excesivo de trucos y la

realización es soberbia a la hora de enfatizar la espectacularidad que

el show lleva implícita. Por otro lado, a nivel de sonido, excepto

algunos coros sampleados o regrabados, creo que lo que recoge el show es

bastante fiel a lo que debió sonar, pues se aprecian algunos gallos de

M. Shadows y no todo suena a la perfección, pero casi (que es como

realmente tocan, de lo que puedo dar fe por haberles visto en una sala

ante apenas 800 personas). ¿Qué es lo que falla entonces? Realmente,

fallar no falla nada, pues el DVD recoge la hora y pico de concierto que

la banda dio en el Long Beach Arena, pero es precisamente eso, que una

banda con el potencial de Avenged Sevenfold reincida en ofrecer, con el

bagaje discográfico que tiene a sus espaldas, un show tan corto (de su

CD de debut no interpretan un solo tema), lo que peor sabor de boca deja

de este álbum.Es pues, lo que podría haber sido y no fue, lo

que empaña el documento, aunque por otro lado no se le puede negar la

objetividad, pues A7X no grabaron un concierto de dos horas cuando lo

que realmente ofrecen a diario son una hora y quince minutos. Sin

embargo es triste ver cómo, una banda que musicalmente tiene los mimbres

para ser un nueva leyenda, no realiza el esfuerzo que lleva a la

división más alta, como dieron Iron Maiden por ejemplo, con el directo

al que pretenden emular, que es testimonio de una gira extensísima de

conciertos agotadores. Pese a ello, dudo que el lanzamiento no sea

recibido con agrado por sus seguidores, pues viene además acompañado de

un extra de enjundia, como es el CD Diamonds In The Rough,

plagado de descartes de su último disco -que con dos versiones de

Maiden y Pantera suman once temas- que, en algunos casos, tenían la

calidad suficiente para haber acabado en él. Y es que Avenged Sevenfold

calidad tienen mucha. Aunque parece que ganas -y conocimiento- tienen

menos. Ojalá alguien les de un toque antes de que sea tarde.

4 comentarios:

Jordi dijo…

Avenged Sevenfold me parecen acojonantes, técnicamente de los mejores

grupos que hay en la actualidad, y con uno de los mejores discos metal

de los último tiempos, el “City Of Evil”. Eso sí, a mi su último álbum

me decepcionó bastante, muco menos hard-rockero, más melódico y bizarro,

aún así espero que el próximo sea el definitivo, y de paso a ver si se

dignan a venir a españa a actuar, que son un espectáculo (sobretodo que

no falten las bailarinas!!)

1 de octubre de 2008 11:00

Anónimo dijo…

Pues a mi me descubrió esta banda el Señor Tur en su anterior andadura pre-blog por la Red y me fascinaron.Ese “City of evil” es un gran disco y el nuevo, después de leer tantas cosas malas, me ha gustado bastante.Por cierto, pedazo de DVD que se han marcado.

10 de octubre de 2008 23:33

Jah Work dijo…

Yo también descubrí la banda gracias a Rock Trip y City of Evil me

parece un discazo como pocos, comparándolo con los lanzamientos actuales

de metal. Su nuevo disco me gusta, pero no llega a tener esa

magia de su predecesor, aunque en algunos temas se percibe la frescura

de City of Evil.

12 de octubre de 2008 20:41

Comtessa d´Angeville dijo…

oiga señorito, molaría muy mucho que actualizara esto más a menudo.

Que ya sabe que aquí una es fan de su otro espacio, el de actualidad,

pero sinceramente, me da bastante igual lo que pase en el mundo (mi

misantropía que está en su mejor momento) y prefiero las canciones y

esas cosas.

16 de noviembre de 2008 18:31

jueves 20 de septiembre de 2007

Novedades. The Answer – “Rise – Special Edition”

¿A estas alturas nos vienes con The Answer?

Pues sí, hace ya mucho que los británicos saltaron a la palestra,

cuanto menos entreteniendo a los fans del hard rock con su álbum de

debut de mediados de 2006 Rise.

No obstante, por si queda algún despistado, The Answer son una banda

irlandesa practicante de un hard rock setentero fuertemente influenciado

por el sonido de los Faces y el lado más rockero o amable de Led

Zeppelin. Ése es el material que, básicamente, presentaron en Rise,

aunque lo que les hizo destacar es que sus temas, además de muy

conseguidos y resultones, estaban muy bien producidos y venían avalados

por Albert Productions, el sello australiano que encumbró a AC/DC. Poco

se puede decir de Rise que no se haya escrito ya seguramente con más acierto,

pero resumiendo mi parecer, el disco, pese a no suponer ninguna

revolución sonora y al contrario, contener algunos clichés bastante

evidentes, estaba tan bien grabado, efectivamente compuesto y defendido

con tanto entusiasmo, que no podía sino ser uno de los álbumes más

destacados del pasado 2006.

lunes 17 de septiembre de 2007

Trips – 17 septiembre. Tesla, The Donnas, Bullets And Octane, Circus Diablo, AC/DC, Barricada, Led Zeppelin, Van Halen.

Por si acaso alguien anda despistado -hay motivos para estarlo, con tanto cambio- parece que finalmente las dos fechas de Tesla

en España serán en Madrid y Barcelona. El viernes 2 de noviembre los de

Texarcana actuarán en Macumba y el sábado 3 harán lo propio en la sala

Apolo de Barcelona. No obstante en la web de esta última sala todavía no

está apuntado el concierto, por lo que os recomiendo que no dejéis de

visitar la web de Robert Mills, el promotor de la gira en España, para estar al tanto de cualquier novedad.Al

margen de esto, la actualidad en el entorno rockero más cercano al

mainstream es bastante aburrida. Lo más interesante quizás lo pongan dos

lanzamientos que a la mayoría habrán pasado inadvertidos por no tener

de momento difusión en nuestro país, ni en los Estados Unidos haber sido

lanzados por una major o una gran independiente. Me refiero a los

nuevos álbumes de The Donnas y Bullets And Octane. El de las primeras saldrá a la venta este martes en los Estados Unidos con el explícito título de Bitchin’,

y supone su debut para su propio sello, Purple Feather Records,

imaginamos que tras no renovar con Atlantic. El disco, que contiene 14

temas, ha sido producido por Jay Ruston (The Polyphonic Spree, Meat

Loaf), y ya está pedido a CD Universe, de modo que en unas semanas os

contaré qué tal está. Por lo pronto podéis escuchar algunos de sus temas

en su web de Myspace. Peor lo tienen, a nivel de distribución, nuestros amigos de Bullets & Octane, que conocimos teloneando a Avenged Sevefold y presentando su segundo LP, In The Mouth Of The Young.

Aquél fue su debut para una multinacional y, por ahora, su último

lanzamiento en buenas condiciones, ya que, seguramente debido a las

escasas ventas (para que luego venga el ignorante de turno a decir que a

todos los grupos les da igual si la gente les compra o no los discos),

RCA les dio la carta de libertad. Ahora, los de Orange County lanzan por

su cuenta su continuación, un Song For The Underdog

que por ahora no han conseguido colar en las grandes cadenas de venta

(Amazon, CD Universe, etc.), lo que no significa que el álbum no pueda

ser un bombazo. Es más, a mí me ha parecido muy, muy entretenido

-comprar música no está reñido con poder comprobar si ésta es buena o no

antes, éso es lo que se ha ganado con internet, aunque a la industria,

especialmente la española sea lo que más le jode, al estar acostumbrada a

vender gatos por liebre-. Os confieso que hasta he recomendado a un

amigo de una compañía estatal que se hagan con su licencia para Europa. A

ver si suena la flauta. Creo que serían un gran fichaje. Por

cierto. Estuve hablando con la gente que hace la promo para Roadrunner

en España y me comentaron que por ahora no está prevista aquí la edición

del debut de Airbourne. Mientras, discos que aburren a las moscas, siguen editándose sin freno.

jueves 6 de septiembre de 2007

Novedades. The Casanovas – “All Night Long”

A

veces, corrijo, muchas veces, los detalles son muy importantes. La

música no es más que otra prueba. Un disco no son sólo las piezas que

contiene, sino también lo que lo envuelve y que tiene que suponer una

insinuación de lo que una vez en el reproductor se escuchará. Grandes

portadas han encumbrado a discos y pobres presentaciones han relegado

álbumes al olvido -no otro es el motivo de que Flick Of The Switch

sea de los álbumes menos vendidos de AC/DC y peor valorados, o que

Black Crowes perdieran público notablemente con la edición de Amorica,

que muchos de sus seguidores consideran su mejor álbum-. Últimamente el

de las portadas es un detalle que se cuida cada vez menos y las

carátulas similares se reproducen por doquier, de modo que mirando el

frontal de un CD uno es capaz de situarlo genéricamente. Por eso cuando

recibí el último álbum de los australianos The Casanovas,

imaginé que tocarían rock, sucio y sudoroso, incluso épico, pues eso es

lo que parecía indicar su portada. ¿Pero sería eso lo que contendría All Night Long (Bad Reputation ’07)?

miércoles 5 de septiembre de 2007

Avenged Sevenfold lanzarán el 30 de octubre su nuevo álbum

Así

es. El próximo 30 de octubre es la fecha definitiva para el

lanzamiento, al menos en los Estados Unidos (se tuvieron que vender más

de medio millón de copias de City Of Evil sólo en los States antes de que se editara aquí) para el cuarto y nuevo larga duración de los nortamericanos Avenged Sevenfold.

Se sabe desde hace unos cuántos días y es más, ya se puede escuchar uno

de sus temas, el no del todo brillante -por decirlo de alguna manera- Critical Acclaim, que encontraréis colgado en su web en MySpace. Ciertamente, el avance no es tan excitante como la primera escucha de Bat Country o Beast And The Harlot, pero yo daré el beneficio de la duda a los autores del que para mí -me refiero al inconmensurable City Of Evil-

es uno de los mejores discos de heavy metal de la última década. Espero

que esta primera impresión no se deba a que, para la grabación del

álbum -que llevará por título el nombre de la banda-, la banda haya

prescindido del equipo de producción -Mudrock y Andy Wallace- que sacó

lo mejor de ella en su anterior entrega.Sea como sea, y por si os sirve de inspiración, os apunto también los nombres de los temas que integrarán el álbum: Cristical

Acclaim, Almost Easy, Scream, Afterlife, Gunslinger, Unbound (The Wild

Ride), Brompton Cocktail, Lost, A Little Piece Of Heaven y, cerrando el álbum, Dear God.

Por cierto, para no dejarme nada, os cuento que a mediados de julio la

banda publicó también su cacareado primer DVD. No obstante, si no os

hablé de él -se titula All Excess-

es porque los primeros visionados apuntaban a un documental

autocomplaciente de casi tres horas sobre los inicios de la banda, con

poco material musical. Os dejo, mientras dure, con uno de los pasajes

musicales que alguien ha colgado en YouTube.

martes 4 de septiembre de 2007

Novedades. Seven Witches – “Years Of The Witch”. Nuclear Assault – “Louder Harder Faster”

Vaya por delante que ni Seven Witches ni Nuclear Assault

son santos de mi devoción, aunque no creo que nadie se vaya a acoger a

ello para justificar el hecho de que sus dos últimos lanzamientos, los

DVDs que os voy a comentar, no me hayan entusiasmado precisamente.

Ambos, Years Of The Witch de Seven Witches y Louder Harder Faster (’07

Locomotive Records, ambos) de los Assault, son el resultado de la

adquisición de su licencia por parte de Locomotive Records, que en su

expansión por el mundo occidental ha puesto ahora sus ojos en el

material del pequeño sello estadounidense (Screaming Ferret Wreckords)

que los editó primero en los States. El caso es que ambos DVDs están

cortados por el mismo patrón, que no es otro que el de ser un mero

documento de un concierto cualquiera, o al menos eso quiero creer, de

sus bandas en su periplo por los Estados Unidos.

Trips – 20 septiembre. AC/DC, Extremoduro, Avenged Sevenfold

Gracias a Paulamule -que se lo está currando un montón siguiendo todas las novedades de AC/DC me entero de que, según informa EiTB, la banda australiana podría actuar en Barcelona el próximo 20 de enero

(la fecha todavía no está anunciada en su web de modo oficial). Lo que

sí es “palpable” es el otro tema de avance de su nuevo álbum, un War

Machine que se puede escuchar tanto en su web como en su sitio en MySpace.

Y bueno, imagino que ya lo sabréis porque está pegfado por todas

partes, pero por si acaso os aviso de que anteayer se estrenó el vídeo

de Rock ‘N Roll Train. En

otro orden de cosas, señalar el indignante nivel cultural de los medios

de comunicación de este país -de absolutamente todos- que no se han

hecho eco, sino es que están silenciando directamente, el hecho de que Extremoduro hayan logrado esta semana el número 1 de ventas de Promusicae (Metallica el 2) con su nuevo disco, La Ley Innata.

Y es que, gustos de cada uno al margen, el primer álbum en seis años de

la banda rockera estatal más influyente de las dos últimas décadas,

bien merece unas páginas de las que habitualmente se regalan tanto a la

bazofia de nueva hornada como a los popes -de pop- acabados de siempre

(y esta vez no voy a citar a nadie). Pero es que el colmo es que lo han

logrado sin contar siquiera con un videoclip. ¿Desde cuándo no sucede

eso? Lo dicho, vergüenza de colegas. Desde

hace cosa de un mes lleva este vídeo en una de las pestañas de mi

navegador, reproduciéndose un día tras otro al abrir el programa, a la

espera de que en algún momento encontrara un rato para asomarme por

aquí. Se trata del trailer del primer DVD en vivo de Avenged Sevenfold, Live at the LBC, que tras sucesivos retrasos, sale por fin a la venta el próximo martes. El DVD viene a su vez acompañado del CD Diamonds In The Rough,

con un puñado de temas inéditos de estudio, un par de versiones y otras

tantas remezclas de clásicos. El vídeo quizás les abra el apetito.

2 comentarios:

Jah Work dijo…

Que noticiones!!!Me alegro por Extremoduro, la verdad es que han realizado un gran trabajo y les ha salido redondo, un aplauso para ellos!El

de Metallica tampoco se queda corto, no podemos negar que han

recuperado sus riffs más duros, con mayor o menor imaginación, pero la

caña está garantizada!Crucemos los dedos para que se cumpla la visita de AC/DC!

22 de septiembre de 2008 23:43

paulamule dijo…

Muchas gracias Rocktrip. La verdad es que el notición de la fecha en

Barcelona de AC/DC fue gracias a un lector colombiano llamado Julián

Fonseca que me dio el chivatazo, como puedes leer en mi blog. Todo un

detalle. Él se lo está currando también para intentar llevar a los

hermanos Young a su país. A ver si tiene suerte. Nosotros, de momento,

tendremos que esperar hasta que se confirmen más fechas, que seguro que

las habrá. Ya queda poco.Repito, gracias por citarme y salud.

25 de septiembre de 2008 9:44

Novedades. Pat McManus – “In My Own Time”. Kingbaby – “Find My Way”

Periódicamente,

la gente de Bad Reputation Records, sello francés especilizado en rock y

hard rock me remite algunas de sus novedades. De entre las últimas

rescato ahora un par, siendo la más destacada la del nuevo álbum de Pat McManus, al que los más talluditos recordarán como el virtuoso guitarrista de los desaparecidos Mamma’s Boys. In My Own Time significa

el regreso de Pat a la música en plan serio, después de su retirada de

Celtus, la banda de música folk en que se reciclaron los Boys tras la

muerte de su batería -y hermano- Tommy, y su título indica con claridad

lo que suena en él: un músico que, después de muchos años hace lo que

realmente le apetece y como le apetece. El resultado es un álbum

básicamente de blues pero por momentos con toques rockerizados, por

momentos con matices célticos. Los temas, sin ser excesivamente

originales, son sólidos y creíbles (no suena, por ejemplo, forzado como

un Gary Moore), pues a McManus no le incomoda que se le escapen sus tics

metálicos (lo que a veces puede recordar, salvando las distancias, la

versión más bluesy de Paul Gilbert). Si a ello le sumamos que está

perfectamente grabado y producido, nos encontramos con un álbum que

seguramente satisfará a más de un curioso. En una onda distinta van Kingbaby, terceto angelino que presentan ahora este su segundo álbum de estudio. Un Find My Way en

el que practican un hard rock melódico que, por sus texturas

ligeramente blues, recuerda a un servidor la segunda época de los

extintos Mr. Big, virtuosismos aparte. El disco empieza con fuerza, con

tres temas que en pasadas décadas podrían, con un poco de fortuna,

haber sonado en las radios y cadenas televisivas de moda, pero la falta

de temas realmente originales y una producción limpia pero insustancial

(los temas están plagados de recursos no explotados) hace que el interés

decaiga a medida que avanza la escucha. Una mejor producción podría

haber hecho con los mismos mimbres, un álbum infinitamente superior,

pero la carencia de ella lo convierte en un disco más que solo satisfará

a los completistas del estilo. Una pena.

1 comentarios:

Anónimo dijo…

Hola estuve viendo a Pat McManus en Julio en un Festival de grupos

locales en Irlanda del Norte (Glasgowbury Festival). No conocia a este

musico y cuando llegue a la carpa y lo vi tocando con un bajista de su

quinta y un bateria de 20 takos alucine’ con ellos. Grandes canciones de

Heavy-Rock muchas de ellas instrumentales que hicieron vibrar hasta mi

novia que no comulga con el HeavyMetal. Larga vida a Pat McManus!!!

11 de marzo de 2009 15:55

Lo nuevo de AC/DC ya suena

Y cómo suena. En su site en MySpace o incrustado en la portada de su web (con mejor sonido), ya podéis escuchar Rock ‘N Roll Train, el primer single de avance de su esperadísimo nuevo trabajo, Black Ice. ¿Es, como a mi me parece, su primer mejor single desde Thunderstruck?

15 comentarios:

sammy tylerose dijo…

Joder, es buenísimo. Y esos coros me encantan.

28 de agosto de 2008 13:11

Anónimo dijo…

Que vengan, que vengan….!!!

28 de agosto de 2008 17:03

TNT dijo…

La misma fotocopia de single de los últimos 20 años…es de esperar

que nos entreguen la misma fotocopia de disco que en los últimos 2

años…aaay Bon qué estás en el infierno!!

28 de agosto de 2008 18:00

TNT dijo…

Qué en los últimos 20 años quería decir(vamos,desde el Who made Who)

28 de agosto de 2008 18:01

TylaThunders dijo…

Pues sí, se trata de un pedazo de single en toda regla, que duda cabe.

Seguramente saldrán los pesaos de siempre, quejándose de que “es lo de

siempre” como si tener una marca de fábrica fuese un delito.Long Live AC/DC!!!

29 de agosto de 2008 15:14

tnt dijo…

Seguramente saldrán los borregos de siempre a los que todo lo que

hagan los australianos les parezca una maravilla y que desprecien

cualquier comentario en contra.

29 de agosto de 2008 22:46

TylaThunders dijo…

Ni habia visto tus comentarios previos, pero si, veo que encajan en lo que decía.

A mi me ha impresionado tanto el single precisamente porque no esperaba

gran cosa de ellos a estas alturas, y me he encontrado con un buen

pelotazo de R’n’R, pero claro, si hacemos caso de lo que dices, “Razor’s

Edge” o “Ballbreaker” también te parecerán obras menores…

30 de agosto de 2008 11:32

tnt dijo…

Comparado con la grandiosa discografía de la época de Bon Scott y con

el “Back in Black” y discos como el “For thouse about to rock”,me

parecen menores, de hecho prefiero antes el “Stiff upper lip”de la época

reciente…pero bueno ,para gustos colores.

30 de agosto de 2008 17:06

GhostofCain dijo…

No está mal. Espero que el resto del disco esté a este nivel.

30 de agosto de 2008 18:08

Wix Rocks dijo…

Ays, que gusto dá tener al Rock de nuevo en casa…Y en parte

estoy de acuerdo en que siguen con su misma formula de siempre, pero

creo que es lo que la gran mayoría (no todos) de fans es lo que busca en

AC/DC: rock simple y directo. Respecto a que llevan sacando el

mismo disco durante 20 años; es algo que hasta el mismo Angus reconoce.

Incluso hay una mítica cita en la que se siente indignado cuando le

dicen que llevan 20 años haciendo el mismo disco, cuando en realidad

llevan casi 30 años haciendo el mismo disco. Pero eso es lo que define a

los AC/DC desde hace más de 20 años; que nos ofrecen lo que estamos

buscando. Prefiero, sinceramente, una carrera como la que nos ha

brindado AC/DC a una carrera llena de discos experimentales y

“evoluciones dudosas” como en otras grandes bandas. Para buscar

evolución y discos experimentales hay otras bandas, para el rock de

siempre tenemos a AC/DC.Claro que los discos de la era Scott

eran increibles. Pero, creo, que tras la muerte de Bon, intentar superar

su legado era un error. Precisamente porque Bon Scott solo hubo uno.

Querer justificar que la era post-Bon no es mejor porque no suena a Bon

es un poco lioso, pienso. Hubiese sido mucha casualidad que

Brian Johnson y el resto de la banda superase lo anterior; en ese caso

pocos se acordarían de Scott y AC/DC habría perdido parte de su

identidad.El Rock N’ Roll ha vuelto amigos, solo nos queda que confirmen alguna fecha aquí y todo está servido.Un saludo.

2 de septiembre de 2008 21:02

tnt dijo…

Aquí nadie ha hablado de “discos experimentales”(Por dios es

AC-DC!!)sino de discos mediocres…se puede seguir haciendo buen rock

and roll toda la vida si tienes el talento y las ganas suficientes, o

puedes hacer como los Stones y los australianos y sacar un disco

simplemente como excusa para salir de gira y ganar pasta,lo cual no es

un mal trato,pero se agradecería un poco más de énfasis en el estudio.De

todas formas,es tan solo el single,no hay que emitir la opinión hasta

escuchar el disco.

2 de septiembre de 2008 22:12

Anónimo dijo…

Es más de lo mismo, aprended de Metallica, cada disco es diferente.

Ese si es un grupo de Rock. Ac/Dc son muy buenos, pero ya aburren a las

ovejas…

6 de septiembre de 2008 0:50

LoRbAdA dijo…

Me alegro de que AC/DC sigan pateando culos con cada disco que sacan.

De hecho ya he leido un par de criticas que aseguran que es el mejor

disco que han hecho en 20 años y eso me la pone tiesa. Esta gente jamás

defrauda y siguen sonando más auténticos que el 99’9% de las bandas de

rock de todo el planeta.BuNkErSoNiCO.blogspot.com

9 de septiembre de 2008 20:40

Bea dijo…

Si hubiesen sacado algo diferente lo hubieran criticado tambien…asi

que a mi particularmente me encanta y precisamente eso era lo que yo

esperaba en este nuevo disco…ni mas ni menos…solo AC/DCBesos.

24 de septiembre de 2008 22:14

Metaliko dijo…

Ahí les duele. AC/DC que siga sonando igual y a los que les gusten

los experimentos rollo “alcarajomisorígenes” que escuche otras bandas.

Genial el single. m/_

25 de septiembre de 2008 10:45

Novedades. Backyard Babies – “Backyard Babies”

Todavía recuerdo como si fuera ayer, las decenas de entrevistas previas al lanzamiento de Making Enemies Is Good en las que Backyard Babies, en el epicentro del interés de la prensa más especializada a raíz del bombazo que supuso en la escena punk rock su tremendo Total 13, declaraban una y otra vez que no iban a grabar otro vez el mismo disco. Making Enemies no fue, como anunciaron, otro 13,

pero aunque los más puristas les repudiaran, el álbum tenía una enorme

entidad y fue en su año uno de los más potentes. Sin embargo, no

recuerdo que de cara a su siguiente lanzamiento los suecos se molestaran

en comentar que no harían otro Enemies, lo que les honra, porque Stockholm Syndrome repetía más o menos la fórmula con relativo éxito, al igual que tres años después sucediera con People Like People Like People Like Us. Todo apuntaba pues a que Total 13 había

sido un espejismo, una jugada maestra fruto del azar que no mostraba la

auténtica esencia del grupo, que acabaría manifestándose en sus

posteriores trabajos. Sin embargo, cuando este año anunciaron que su

nuevo álbum llevaría por título el nombre de la banda, seguro que más de

uno de los que antaño vibramos con su música, volvimos a albergar

alguna esperanza. ¿Resucitarían de sus cenizas Backyard Babies en su

próximo CD?

Hace escasas semanas empezó una

temporada plagada de lanzamientos interesantes (luego Cada uno es como

es). En poco tiempo han llegado a las tiendas nuevos álbumes de estudio

de iconos como Alice Cooper o Mötley Crüe, y en breve verán la luz los de Tesla (ya podéis escuchar en su site en myspace el primer tema de avance), Motörhead, Avenged Sevenfold o Buckcherry. Entre los más esperados, al menos por mí, se encuentra la segunda entrega discográfica de los norteamericanos Black Stone Cherry, que nos noquearan hace meses con su debut homónimo. Folklore & Superstition es

el título de su nuevo trabajo, que se salió a la venta en los States el

pasado lunes, pero que no verá la luz en España (en los tiempos que

corren no sé qué sentido tiene esto) hasta el próximo 8 de septiembre.

Cuando lo tenga en mis manos trataré de daros mis impresiones. Por ahora

os dejo con el vídeo de su primer single, Blind Man.

Hasta el gorro de la nostalgia

Si

tienen entre 30 y 40 años y estás harto de ver cómo mediocres anuncios

de bebidas de cola reivindican lo peor de la década de los ochenta (como

si que a uno le hubieran hecho adorar a Mecano u Hombres G fuera algo

de lo que sentirse orgulloso), quizás lo que viene a continuación le

haga un poco más de gracia. Se trata del vídeo -curradísimo- del primer

tema extraído del nuevo disco de El Reno Renardo (El Reno Renardo y el Reino de la Cagalera de Bisbal

es el título del álbum, que os podéis bajar por la cara de su web).

También toca la nostalgia pero valora las cosas en su justa medida, con

un poco de humor negro y además en plan metal. Su título es Crecí en los ochenta. Véanlo (difúndanlo si les gusta) y ya me cuentan.PD: El disco es brutal. Si se lo bajan no dejen de prestar especial atención al tema Carrockñeros del rock.

(Vía Halón Disparado)