En un país tan inculto como el nuestro, de cuyo perenne (cambia una y otra vez pero siempre es lo mismo) sistema educativo me confieso particular víctima, existe un debate en lo relativo a la música popular que en otros países de habla no inglesa más avanzados que el nuestro no existe. Me refiero a ése que empieza cuando alguien dice la frase "es que las canciones en inglés no las entiendo", algo que decía, en otros sitios no sucede porque básicamente allí el idioma de Shakespeare es como una segunda lengua para todos, mientras aquí es un completo desconocido (es más, aquí lo pronuncias correctamente y te señalan por la calle). Digo todo eso porque esta vez, por la naturaleza de los discos que les voy a comentar y mi escaso tiempo, he de ponerles en antecedentes de que no tengo ni idea, ni siquiera intuyo, lo que los autores de los mismo quieren decir en ellos, y mi valoración se va a basar única y exclusivamente en la música que los viste y creo que protagoniza.
Ése es el caso del primero del que os hablo y auténtico protagonista de esta entrada, un Sola Scriptura (InsideOut Music '07) que supone la última entrega en solitario del guitarrista Neal Morse. Se trata de un álbum conceptual que, por lo que leo por ahí, responde a su conversión al cristianismo hace unos años. Sea como fuere, lo cierto es que el disco es una verdadera joya -ya digo, musical, pues no sé que cuenta más allá de que se trata de la vida de Martín Lutero (o eso dice una nota de prensa lo suficiente ambigua para no fiarse ni un pelo)-.Eso sí, debes ser amante del rock sinfónico y no hacerle ascos a detalles de rock progresivo y toque melódicos. Si es así disfrutarás de una obra compleja y ambiciosa, dividida en cuatro únicas pistas de CD de las cuales sólo una -una correcta balada- rebaja los 16 minutos. Pasajes diversos, encadenados con suavidad, ejecutados con precisión -Neal Morse carga con la voz y la mayoría de instrumentos a excepción de la batería a cargo de su amigo Mike Portnoy- y cargados de detalles, para un álbum de los que, por la cantidad de veces que puedes escuchar en busca de nuevos momentos favoritos (ahora mismo me fascina la segunda mitad de The Door), salen más que rentables.


Algo muy interesante parecen querer contar también Pure Reason Revolution en The Dark Third (InsideOut Music '07), el que -eso creo- es su segundo larga duración. A diferencia de Morse, los chicos de PRR buscan el sinfonismo por un lado más cool. Vamos, que si Morse no tiene miedo de sonar rockero y ampuloso, PRR no lo tienen a la hora de samplear, acercarse al pop, o colarnos dos o tres temas de pretenciosa ruidología minimalista. A mí esas cosas no me impresionan porque no las entiendo, pero quizás vosotros las disfrutéis más. No obstante, en el fondo lo que me queda es un puñado de interesantes temas bastante dulces en general de los que destacaría la aportación vocal de su cantante femenina Chloe Alper, que pone el elemento diferenciador al producto. No obstante cabe señalar que nos referimos a un álbum de texturas más suaves, del que pueden prescindir los amantes de las emociones fuertes y el rock más visceral.
Finalmente, el más flojo de la tríada es el que nos ofrece Ray Wilson, quizás el cantante sustituto de "superbanda" más anónimo de la historia, más incluso que John Corabi. El fugaz vocalista de Genesis sigue tratando de asentar su carrera en solitario -bueno, lo firma junto a Stiltskin, la banda que tuvo antes de entrar a sustituir a Phil Collins, aunque el nombre de estos sale realmente pequeño- con este She (SPV '06) en el que ha endurecido y oscurecido el sonido de sus anteriores entregas para facturar una colección de temas muy bien tocados, perfectamente producidos, pero carentes de ningún tipo de pegada o algo que los haga especiales. Sí, es un disco correcto (incluso tiene algún tema que podría funcionar bien en radios como Lemon Yellow Sun), pero demasiado gris -o quizás tibio sería el término más adecuado- para destacar en un saturadísimo mercado que necesita productos que lancen algún tipo de destello. Quizás esté en sus letras, pero como dije al principio, esta vez las dejé al margen.






5 comentarios:
Pues tal y como lo has descrito, la verdad es qe este trabajo de Neil Morse se presenta muy apetitoso y diferente al rock palurdo qe se vende en la actualidad. El problema para mí, como seguidor de rock, es qe vivo en un secarral cultural y apenas hay tiendas de musica -tampoco de libros o cine-, así qe el problema será cómo hacerse con él. Supongo qe a lo mejor por Internet. No creo qe llege a los centros comerciales. A ver si hay suerte.
Hago este comentario sin querer resultar pedante y solo con animo de ayudar, es que tengo algo mas de informacion de Neal Morse y de este disco. Neal Morse es mas teclista que guitarrista, aunque si que toca la mayoria de las guitarras en el disco. La bateria la toca Mike Portnoy, el bajo lo toca Randy George y el gran Paul Gilbert mete algunos solos. El disco me parece genial, mucho mejor que los anteriores de Neal Morse en solitario, mucho mas cañero y entretenido.
Para nada eres pedante. No sabía que Morse era fundamentalmente teclista, pero quizás así se explique mejor su barroquismo. La aportación de Paul Gilbert no la cité porque, excepcionalmente, en esta ocasión su contribución no me pareció muy brillante. Gracias por el comentario.
sigo agregando datos: neal morse era el cantante de Spock´s Beard, cuyo disco en vivo "The light" es realmente mas que interesante, luego forma con otros pequeños bestias el proyecto Transatlantic, que mayormente tiene albumes dobles en vivo junto con unDVD de sus funciones en Europa. Este grupo lo forma junto con su amigo violero Roine Stolt (del grupo noruego Flower Kings (unos exquisitos), el Sr. Mike Portnoy y el ex bajista del original marillion antes de Fish, Peter Trewawas. Es un grupo muy cercano al Morse de Sola Scriptura (para mi).
Disfruto mucho tu sitio, pere ese comentario que introduce tu reseña me ha caido muy mal. Es cierto que a los oidos profanos les molesta la musica en ingles, por la sencilla razon de que gustan de canciones y no de sonidos. No han aprendido a disfrutar la musica asi y quiza no tengan por que hacerlo, prefieren en cambio corear y quiza compartir el sentido de las letras... alla ellos... Lo que si es un exeso es eso de "otros países de habla no inglesa más avanzados que el nuestro". que se entienda que soy argentino y no opino desde el nacionalismo mediocre, sino desde ver como opera en tu sentido comun la idea de subdesarrollo que te hanido depositando. No hay paises avanzados sin subdesarrollo. Aqui el factor cultural es clave, todo sistema coloñal necesita que se internalice la idea de inferioridad, en terminos de "avances" y "atrasos" de todo lo que se aleja de la norma...
agamedina@yahoo.com.ar
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