miércoles 16 de mayo de 2007
Marea: “Llevamos el estandarte del rock con dignidad”
Es
miércoles, 17:40 horas, sólo unos 20 minutos antes de que la banda
inicie una multitudinaria firma en Valencia y tan sólo un día después de
la edición de su nuevo álbum Las Aceras Están Llenas De Piojos. En esa tesitura me siento frente a Marea,
a los que imagino agobiados de responder una y otra vez las mismas
presuntas. Como tampoco confío en las mías –la entrevista es un arte, no
una sucesión de preguntas, y yo no creo dominarlo- las aparto a un lado
y, tras poner la grabadora en la mesita que sirve centro a la reunión
acordada, trato de hacer que el trámite sea para ellos lo más ameno
posible. Lo que sigue es lo que se dijo, con un Kutxi al
que no esperaba tan participativo, aunque sí igual de impredecible. Hay
risas, tensión, cosas ya sabidas y quizá algún hallazgo. Ya me
contaréis.
¿Cuántas entrevistas habéis hecho hoy?
Kutxi: Cientos, empezamos hace dos días.
¿Cómo lo lleváis?
Kolibri:
Bien, porque sabes que tiene fecha de caducidad (risas generalizadas).
Sabes que vas a empezar un día, pero no cuando va a acabar, de modo que
te lo tomas con filosofía.
¿Os acordáis ahora de algún momento pretérito en el que desearais un poco más de atención?
KU:
A nosotros siempre nos han hecho caso, ¿no ves que somos gente que
gritamos mucho? ¡Somos gente que nos gusta gritar! (grita en la
cafetería del hotel)
Lo que tenéis en un rato es una firma de discos. ¿Cómo os sentís en esa situación?
KO:
Es una parte muy bonita, porque normalmente, cuando estás de gira, no
tienes mucho tiempo para estar con la gente, porque vas a lo que vas,
tienes que hacer las pruebas, tienes que tocar… Y es en estos ratos
cuando verdaderamente estás con la gente, te cuentan lo que les gusta y
lo que no… Es muy bonito.
¿Pero os da tiempo de estar con la gente?
KU:
Ayer en Madrid estuvimos ocho horas firmando (esa tarde estarían otras
tantas en Valencia). Nos gusta estar con la gente, pasar el rato, que se
hagan las fotos…
Bueno,
al menos tendréis las pilas cargadas, después del tiempo que no
teníamos noticias vuestras… ¿A qué habéis dedicado estos dos años?
KU: A hacer canciones y a vivir, en el más amplio sentido de la acepción que
la Real Academia
de la Lengua le da a vivir. Vivir con el privilegio que nos da todo lo
que nos ha regalado la música, que es tener la estabilidad económica
como para no hacer un trabajo convencional. Como somos gente sin grandes
vicios, que no tenemos mansiones, ni grandes coches, ni hijos bastardos
que mantener, sino que los que tenemos son nuestros y son pocos, pues
podemos dedicarnos a la música cuando nos sale de las pelotas y hacer la
promo como nos da la gana, lo que al fin y al cabo es lo que hemos
hecho siempre. Lo que pasa es que antes no podías parar dos años. Y
ahora, si quisiéramos, tampoco tendríamos que parar dos años;
seguiríamos llenando la saca, pero esto no se trata de eso.
Comentasteis
en su día que el motivo del descanso era poder regresar con material
que respondiera a las expectativas. ¿Cuándo os disteis cuenta de que lo
teníais?
KO:
Pero eso siempre lo hacemos, sacamos el disco cuando tenemos las
canciones para ello. No nos ponemos ningún tipo de fecha para sacar un
trabajo. Cuando tenemos un puñado de canciones que nos gustan para meter
en el álbum es cuando nos metemos en estudio. El tiempo que nos lleve
ya depende de muchas cosas.
Entonces fuisteis vosotros los que dijisteis a finales del pasado año que había llegado el momento.
KU: En noviembre.
¿Y cuál fue el proceso?
KU:
Nosotros en principio íbamos a hacer “la gira del Papa” este año.
Llevábamos un año y medio parados y en junio del año pasado nos reunimos
y, yo pensando que estos señores tenían muchas ganas de tocar y no
había canciones entonces como para hacer un disco, dije: “el año que
viene hacemos la gira del Papa”; que no es otra cosa que girar sin
disco, como hace el Papa, aunque Juan Pablo II grabó uno. Nunca se ha
girado tanto con un solo disco. Ni los Sex Pistols. Así que en principio
este año íbamos a girar sin disco. Pero al llegar noviembre resulta que
ya lo teníamos hecho y dijimos, “¿lo grabamos? ¿Nos da tiempo?” “Sí”.
Pues ala, hicimos una maqueta, llamamos a Dro y les dijimos: “oye, que
vamos a grabar un disco”. (Y cambiando de voz) “Para Navidades, que así
vendemos más y nos forramos”. (Y cambiando de nuevo) “No, no, para
febrero o marzo” (risas)
¿Y se quedó algo fuera una vez salisteis del estudio?
KU: Un par de canciones a las que no tuve cojones de hacerles letra.
De modo que vuestro proceso de composición se inicia con la música y luego le metéis la letra.
KU: Sí. Antes era más a
la vez. Cuando
yo tenía la cabeza más en su sitio aportaba más, llegaba con cosas de
melodía; pero ahora estos señores se encargan de la parte musical y yo
de la parte lírica.
Y a nivel lírico, ¿cómo te contemplas a ti mismo? Tienes una lírica agria, sucia…
KU: Escatológico quieres decir.
No exactamente, a veces sí aparece ese lado, otras no, pero siempre hay un toque áspero…
KU:
Pues áspero, como soy yo. Yo soy áspero, rudo, sucio… Sucio más que
todo lo demás (risas generalizadas). Soy un tío sucio, poco higiénico y
entonces mis canciones son poco higiénicas también. Nunca había pensado
en eso, pero va por ahí.
¿Y te cuesta la gestación?
KU:
Me cuesta esperarme. O sea, yo te puedo hacer una canción en dos
minutos aquí, cojo un papel y pongo: “la luna…” (y tararea un poco). Me
entiendes, yo sé escribir una canción, pero prefiero que las canciones
se escriban solas porque soy muy vago. Soy más perro que una manta.
Entonces prefiero que llegue un día y piense, “vaya, si esta canción es
así”, y a haga plas, plas, plas, y esté hecha. Luego la retoco un
poquito y ya está. Sólo dos o tres veces me he dicho “voy a escribir
letras” y me he sentado a hecerlo. Pero luego he visto que eran una puta
mierda y desde entonces prefiero que se hagan solas.
Te quedan bastante aseadas.
KU:
Tengo mis días, como los nobles. Yo siempre intento explicar esto, pero
nadie me entiende. Estos se parten el culo de mí. Lo que cuesta es
aguantar eso, esperar a que salga sola. Porque hacerlas las puedo hacer.
Podría sentarme disciplinadamente y hacerlas en diez días, como hace el
noventa por cien de la gente. “Toma una música. ¿Para mañana me traes
la letra?” “Sí, que esta tarde tengo fiesta” (risas de nuevo) Y va la
peña y la hace, lo que también está bien, hay gente a la que le sale
bien.
¿Y los compañeros te ponen alguna objeción?
KU: No.
Alén: Que va, todo lo contrario. Él siempre que ha roto alguna letra… Por ejemplo, una letra que tenía para Como Los Trileros,
del disco pasado, a mí me encantaba, pero él decía que era una puta
mierda y la tiró de un día para otro. Es más, un día fui a verle a su
centro de operaciones y también me dijo “¿ves todo esto? Pues es una
puta mierda y lo voy a tirar”. Y yo le respondí que mejor haría
vendiéndolo, que ya quisieran muchos grupos tener sus letras.
Otra
cosa que me llama la atención de los últimos discos es que habéis
empezado a produciros vosotros mismos. ¿Creéis que nadie os entiende
como vosotros mismos?
KO:
Creo que es algo natural, que la vida misma te va dando. Empiezas sin
saber nada y poco a poco, por la experiencia, vas aprendiendo cosas, te
encuentras con gente en el camino… Yo soy el que me encargo de las
maquetas, me gusta el tema de técnico de sonido, y llega el momento en
que, cuando no sabes hacer a un productor lo que tú quieres, te das
cuenta que lo mejor es acabar haciéndolo tú directamente. Así me fui
metiendo un poco en el fregao de las producciones y, luego he contado con la colaboración de Aitor Ariño en el anterior disco y de Fran Ramírez en éste.
El trabajo de Aitor es conocido, pero no sé nada de Fran Ramírez. ¿Quién es?
KU: ¿Cuento
la versión oficial o la no oficial? Hay una versión para la prensa y
otra verdadera. Fran es un técnico de sonido de Navarra, de Estella, que
siempre nos gustó como técnico y le ofrecimos trabajo muchas veces,
pero nunca quiso porque tenía mucho trabajo. Como en Euskadi es el mejor
haciendo sonido, nos decía “¿para qué me voy a ir de gira por España si
aquí tengo trabajo todo el año?”. Pero al final le convencimos para que
viniera de gira. Y como también había hecho producciones de discos de
Flitter, Su Ta Gar y otra gente, es un tío que controla de cableado y es
un tipo cabezón de cojones, así, como nosotros, pues lo encerramos con
el Kolibrí. Además vendrá toda la gira como técnico.
Y
bueno, lo que os tiene aquí es el disco. Salió ayer y apenas he podido
escucharlo tres o cuatro veces, pero me parece que es un tanto más
luminoso que 28.000 Puñaladas. ¿Qué impresión tenéis vosotros?
KU: Yo hasta dentro de dos años no te puedo decir nada, no lo sé.
Piñas:
Yo lo veo el mejor disco que hemos hecho. Teniendo tiempo,
posibilidades… Antes, más que lo que habíamos querido, hacíamos lo que
podíamos entre nuestras aspiraciones musicales. En este, no sé si es
porque llevamos juntos ya diez años y no hace falta hablar tanto las
cosas, pero a mí sinceramente me parece el más completo, el que más me
gusta.
De estas primeras escuchas me ha llamado
la atención La Hora
De Las Moscas, con la introducción de la sección de viento…
AL: ¿Por qué te ha llamado la atención?
Me parece diferente a lo que habéis hecho hasta ahora.
AL: Pero en 28.000 Puñaladas ya estaba Latido Jondo con metales.
César: Pero en ésta están más presentes.
KO: El tema en sí ya daba ese aire.
(El grupo lleva sonriendo un rato)
Pero se puede saber de qué os reís.
KO: Es que me encanta cómo quedan.
AL: Y para mí no tenía ese punto, para nada, pero son opiniones. Para mí en Latido Jondo los metales quedaban de puta madre, pero en este tema no (risas generalizadas).
Cambiando
de tema, he visto que en nada empezáis la gira, y que lo hacéis del
modo en que acabó la anterior, tocando en grandes pabellones. ¿Va a ser
así siempre o se os podrá ver también en aforos más reducidos?
AL:
Vamos a hacer grandes recintos porque, a parte de que el grupo ha
crecido y tenemos que dar respuesta a una demanda mayor de gente que
quiere vernos, también queremos dar más espectáculo, llevar un montaje
más grande, lo que necesita un escenario mñás grande… Y todo eso lo
requiere. No puedes ir a una sala pequeña con ese montaje. Una cosa
lleva a la otra.
Os
dais cuenta de que sois la primera banda de rock que consigue esto en
muchos años, porque Fito lo ha conseguido por ejemplo, pero dejando el
rock más a un lado…
KU: Eso es porque somos el mejor grupo de rock que existe hoy en día. Eso es así.
¿Me estás dando el titular?
KU:
Es que no es un acto de soberbia. Eso es así. A mí el grupo que ha
salido en los últimos diez años que más me gusta es Marea,
independientemente de que toque en él o no. Si yo no tocara en Marea el
grupo que más me seguiría gustando sería Marea, porque hemos recogido el
testigo de los maestros, de los Leño, de los Barricada, de Extremoduro,
y lo llevamos con dignidad. No lo engrandecemos, lo llevamos con
dignidad, como hicieron ellos, sin contaminarlo, sin hacer el payaso.
(Con el gesto demasiado serio y tono un poco enfadado) El rock es una
cosa, lo demás es una puta mierda. El rock es la música, todo lo demás
es una puta basura. Las músicas puras, sin contaminar, son las
verdaderamente buenas. Para mí sólo existe el rock.
Entiendo que lo dices con un punto irónico.
KU:
No hay punto irónico. Es la puta verdad. Para mí sólo existe el rock y
el flamenco, que son dos músicas puras. Pero el flamenco como yo lo
concibo y el rock como yo lo concibo, ¿me entiendes? ¿Por qué el
flamenco ha muerto? Porque lo han mezclado con otras cosas sin que nadie
se preocupe de que ese testigo siga vivo para que alguien entienda por
qué está mezclado con otras cosas. ¿Me entiendes? Está de puta madre
mezclar las cosas, el mestizaje, es necesario, por supuesto, pero tan
necesario como que alguien lleve viva la llama original. Y en el rock,
que tiene cincuenta años, a parte de la vaciladas, yo creo en su
esencia, en que siga vivo en su esencia. Creo que está bien que haya
mestizaje a su alrededor, pero nuestra ambición es llevarlo como es.
Luego que cada cual decida, pero que se pueda decir que el rock ahora es
asá, porque viene de aquí. Que no pase como en el flamenco ahora, que
nadie sabe qué es. Ahora a cualquier cosa se le llama flamenco, como a
cualquier otra se le llama rock.
Coincido plenamente.
KU: (Cambiando de tono) “El tonto
la goma. Su
disco más rockero. Swing & Rock”. Tú lo que eres es un payaso, ponte Fofito y Fofó, no swing y rock (risas).
Ya que antes hablabas del testigo, ahora se os acercarán cientos de bandas llevándoos sus maquetas…
KU: Qué va tío.
¿En las firmas no os pasan discos?
PI: De momento en la firma de ayer no nos dieron nada.
KU: No, pero gente con grupos sí se acerca, diciéndote que están empezando y tal.
No
obstante, habrá alguna banda nueva que os guste. Ahora que estáis en
una posición privilegiada, ¿a quién os llevaríais de gira para darle un
empujón?
KU:
Nosotros siempre hemos ayudado. Como en su día Reincidentes nos
llevaron de gira, nosotros también llevamos a los Dikers en una, a
Silencio Absoluto en otra, hemos metido a los compadres en concierto
siempre que hemos podido… Siempre que tenemos la posibilidad de ayudar
lo hacemos, porque en su día lo hicieron con nosotros.
Nos
van a decir que acabemos ya, de modo que acelero con lo que viene de
cara, que es la gira que empieza en dos semanas. ¿Alguien en especial se
moría de ganas por tocar?
PI:
Creo que ganas un poco todos, de tocar en directo especialmente. Te
pegas en el local un montón haciendo los discos y es posible que en
algún momento no apetezca porque estás metido en eso y no está acabado.
Pero en el momento en que se acaba y no haces más que repetir en el
local todos los días lo mismo, ya te entra el mono de sacarlo de ahí.
De ver la reacción de la gente…
PI: Más que de eso, de pegar cuatro gritos y cuatro zapatazos nosotros. Pero por supuesto, también de mostralo a la gente.
Ya
para terminar, antes de sacar el disco, no pudisteis por desgracia ir a
girar a Sudamérica. ¿Es el principal de vuestros planes futuros?
¿Cuáles son vuestras próximas metas?
CE: De momento tocaremos hasta noviembre o diciembre y luego veremos como estamos. Pero sí que hay ganas de ir allí. Ya veremos.
Y
ahí lo dejamos. A penas cinco minutos después Marea salieron hacia la
gran superficie en la que a la 18:10 empezaban una firma de discos que
-por lo que me comentaron al día siguiente- se alargó hasta casi las 12
de
la noche. No
es de extrañar, pues durante el rato que estuve viéndoles con la gente,
raro era que no dedicaran al menos dos o tres minutos a cada grupo de
seguidores. No es de extrañar así tampoco, que su fidelidad les
acompañe.
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