miércoles 22 de agosto de 2007
Clásicos.
MÖTLEY CRÜE with Neil Strauss. "The Dirt. Confessions Of The World's
Most Notorious Rock Band" (HarperCollins Publishers)
Este clásico no suena y, al contrario de muchos de sus predecesores, sí supuso todo un éxito. Seguramente todos sepáis que este The Dirt es ni más ni menos que la célebre autobiografía que Mötley Crüe publicaron en 2001 con la ayuda del periodista Neil Strauss (que ya había ayudado a Marylin Manson a hacer lo propio con su Long Hard Road y posteriormente conocería la fama internacional con su obra El Método),
y posiblemente muchos de vosotros también la hayáis leído ya. A mí la
obra me acompañó intacta -cosas de coleccionista- en una estantería
desde que me hice con ella hará un par de años en Amazon, y no fue hasta
antes de partir hace unos días de vacaciones cuando decidí que sería
una de las elegidas para acompañarme. Las expectativas, después de lo
mucho que se ha hablado de ella eran muchas, pero he de reconocer una
vez leída, que las ha cumplido todas.
Dejando a un lado el handicap que
supuso para mí perder algunos detalles por leerla en su inglés original
-no está traducida al castellano, no sé si porque su editora original y
la banda pedían mucho por los derechos de la obra o porque los editores
españoles tienen un olfato comercial lamentable-, lo primero que llama la atención de The Dirt
es su original estilo narrativo. He de confesar que no soy lector
habitual de biografías, pero por lo que respecta a las de músicos o
grupos, suelen ser una acumulación de datos biográficos repartidos a lo
largo de la sucesión de hechos que marcaron sus carreras. Ésta en
cambio, no es así. The Dirt,
dividida en una docena de partes que suponen otras etapas significativas
en la vida de la banda, aparece relatada por los propios integrantes de
la banda -obviamente, con casi total seguridad ni uno de ellos escribió
una sola línea- en primera persona, y no repasa detalladamente cada una
de sus giras, conciertos y grabaciones; sino momentos puntuales en su
trayectoria que ayudan a determinar sus personalidades y las de la banda
en sí, así como a marcar situaciones que luego tendrán sus efectos y
consecuencias.El ritmo es, además, espectacular, pues en
numerosas ocasiones a lo largo de la obra los miembros dan visiones
contrapuestas de los mismos sucesos; e incluso, cuando alguna
insinuación de Sixx, Neil, Lee o Mars afecta gravemente a un tercero, el
libro da la oportunidad a éste, en un nuevo apartado, a dar su réplica.
A su vez, un buen número de anécdotas o detalles que se van vertiendo a
lo largo de la obra, regresan, se retoman o se recuerdan en los
capítulos finales, con lo que a pesar de tratarse de una biografía
parcial -pues la historia de la banda continúa- el libro transmite una
sensación de obra conclusa. Y si a nivel formal The Dirt
raya muy alto, en lo que respecta al contenido poco se puede reprochar.
Difícilmente otra banda haya llegado a semejantes cotas de depravación
como en su día lo hizo Mötley Crüe, y ésta se ve reflejada en las
páginas del libro, especialmente en su primera mitad, en la que nos
encontramos a unos músicos confesando haber cometido actos aberrantes en
los inicios de su carrera, algunos de los cuales forman ya parte de la
mitología popular. En ella casi cobran más protagonismo sus actos que su
obra, en la que no se profundiza -a modo de explicar su gestación-
hasta entrado Dr. Feelgood. En
este sentido llama incluso la atención como algunos miembros critican
sus propios discos, señalando como, en el caso de los primeros (recuerdo
especialmente como Nikki carga contra Theater Of Pain), si no hubieran tenido la fortuna de contar con sus hit singles, podrían haber acabado con sus carreras.Y es que The Dirt
es todo menos autocomplaciente. Sí, quizás desde la distancia parezca
que la Crüe todavía celebre, con sólo mentarlas, las barbaridades que
realizaron en su juventud y les hicieron célebres; pero la misma
elaboración del libro da una imagen de sus integrantes -que como dije
relatan por turnos la historia en primera persona- que seguramente no
fuera del todo de su agrado. El caso más notable es el de Tommy Lee,
cuyos textos plasman su forma de hablar pretendidamente cool y
ridícula, además de reflejar su enorme ego. En el lado opuesto podría
situarse Mick Mars, el miembro más introvertido y, al tiempo, el que
cuenta las cosas sólo con las palabras necesarias, suscitando con sus
historias de continua derrota la compasión del lector. Mientras, Sixx
lleva el peso principal del relato -reflejando su estatus de cerebro de
la banda- y Neil sale reflejado como el orgulloso cockrocker que es (espectaculares sus comentarios de Lee al final del libro). No
obstante, anécdotas al margen y a pesar de su apariencia, el libro no
es sino una perfecta proyección de la imagen que de sí quiere dar la
banda. Elaborado -por lo que he podido indagar- a través de numerosas
entrevistas a sus protagonistas y personas cercanas, debió ser Strauss
el que reconstruyera por escrito las historias que cuenta cada miembro
del grupo (Lee, ya fuera de la banda, tardó en conceder las suyas,
retrasando la salida del libro y posibilitando la inclusión de algún
giro final como el del trágico reencuentro de Sixx con su desconocida
hermana) y dotara a cada personaje de su personalidad a través de
plasmar por escrito sus modos y maneras de hablar o mostrarse.Pese
a ello el resultado no deja de ser fantástico y se me antoja difícil
que en un futuro cercano podamos encontrarnos con otro libro que plasme
de un modo tan espectacular, no sólo la historia de una banda de rock,
sino los entresijos de la industria del entretenimiento y los riesgos
que comporta el éxito, especialmente si éste recae en un grupo de
personajes tan desequilibrados como Mötley Crüe. Completamente
imprescindible. PD: Si os pica la curiosidad, el gran blog El Loco Mundo De Los Jóvenes publicó dos entradas en las que tradujo sendos fragmentos del libro (podéis acceder pinchando aquí y aquí).
PD2: Ayer mismo se publicó en los States la banda sonora (¿?) que Nikki Sixx ha grabado para su nueva biografía The Heroin Diaries, escrita a la estela del éxito de The Dirt, aunque es fácil aventurar que los resultados quedarán a una gran distancia.
1 comentarios:
Javier Baz dijo...
¿2 años has tardado en decidirte a leerlo? Yo me lo pillé en agosto
de 2002 y todavía está esperando su turno. A ver si en los próximos
meses...Saludos!PD: Eso sí, el libro lo tengo intacto. Casi inmaculado.
7 de septiembre de 2007 20:02
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