Preparándome para contaros lo que me han parecido los discos que dan título a esta entrada me ha venido a la memoria aquella época, no hace mucho tiempo atrás, en la que los que escribíamos de esto nos encontrábamos mes tras mes con los álbumes de diez nuevas bandas de power metal que se iban a comer el mundo. Y me ha venido por lo parecida que es la escena actual del hard rock o el rock de garaje a aquella que surgió a raíz de los éxitos de público consecutivos de proyectos como Angra, Hammerfall, EdGuy o Primal Fear. Lo que pasa es que, a diferencia de aquella ola, la del hard no tiene ningún éxito al que agarrarse, o al menos eso creo yo.
No obstante nuevas bandas siguen surgiendo por doquier sumándose a la oferta y tratando de hacerse un hueco con su propuesta. Uno de los últimos casos es el de los australianos Maeder, que -por lo que tengo entendido- tras grabar para una multi su álbum de debut y preparar todo su material de lanzamiento (vídeos, fotos, imagen para el álbum y la cartelería), vieron como ésta se echaba atrás y les dejaba a las puertas de su presentación oficial. Y ahí andó avispada la gente de Locomotive para recoger a la formación con parte del trabajo hecho y poner ellos la promoción y la distribución mundial. Así llega a mis manos el homónimo Maeder (Locomotive Records '07), un álbum notablemente producido y que nos presenta a una banda que ejecuta un hard rock limpio, amable y con toques de modernidad (melodías a veces cercanas al "emo", otras al pop británico -como sus compatriotas Jet a los que en ocasiones me recuerdan-, etc.). La cosa suena bien -la voz, pieza siempre fundamental para marcar la diferencia, da la talla en manos de Nicholas Maeder- y los temas son resultones, pero os mentiría si os dijera que el álbum me ha entusiasmado. El disco es ameno, pero carece de esas dos o tres canciones que debidamente intercaladas elevan la media y sacan el álbum de la lista de los meramente correctos. Veremos cómo progresan.


En otro plano completamente diferente se mueven Soulshake Express, una banda sueca que apuesta por uno de los sonidos que más han exportado las bandas de su tierra en los últimos tiempos. Efectivamente lo que el quinteto escandinavo ofrece en su debut Heavy Music (Bad Reputation '07) son once temas de blues rock pesado de tintes setenteros que bien podría encajar -como no hacerlo- en esa ambigua etiqueta del high energy. Como en el caso de Maeder, su disco está muy bien producido recreando el sonido garajero y denso que se identifica con su rock incendiario y elíptico. Pero como también sucede con sus colegas, a pesar de que se percibe que todos los integrantes saben lo que se llevan entre manos, su Heavy Music no contiene una sola pieza que destaque por su originalidad o su pegada. Sí, hay ritmos bailongos, solos de hammond, voz cazallera y todo lo que requiere un guateque de bareto oscuro que se precie, pero nada los distingue del resto. Y aunque de cara a los críticos eruditos este género vista más que el rock de corte comercial de Maeder, los amigos de Soulshake no han hecho más que los primeros, aplicar una fórmula con oficio pero sin mucha chispa. Veremos también como los recibe el público y la paciencia que tienen sus respectivos sellos con ellos.
Este vídeo corresponde al tema Business In Me contenido en el debut de Maeder.






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