En infinidad de ocasiones se ha comentado que el grunge puso el punto y final a la era dorada del hard rock, y no faltan los críticos sesudos que apuntan que esa moda es lo que los jóvenes demandaban ante la superficialidad de la variante más barroca del rock. Sin embargo, aquella decisión de la industria de generar artificialmente un movimiento protagonizado por tíos que no sabían tocar -por no saber, no sabían ni afinar las guitarras-, para sustituir a otro al que ya no podían sacarle más rentabilidad (y cuyos protagonistas, en muchos casos, eran difíciles de controlar), no fue sino el último gran timo del rock n' roll.
Pero lo peor de todo aquel montaje (¿cuántas bandas de aquél rollo tan auténtico siguen hoy vivas, ¿dos? ¿una?), además del hecho de dejarnos una ristra de críticos musicales -especialmente en este país- que han forjado su criterio en la moda que absorbieron en su juventud, es que se llevó por delante a un buen puñado de bandas míticas. Tesla fue una de ellas, ya que si bien su separación no se debió al 100% al contexto en que se produjo, no hay duda de que la falta de apoyo de su sello de toda la vida no ayudó precisamente a que las aguas volvieran a su cauce una vez que las cosas se pusieron un poco difíciles. No obstante, antes de dejarnos por primera vez, facturaron en su década de andadura cinco álbumes, tres de ellos auténticos clásicos del rock (The Great Radio Controversy, Psychotic Supper y el directo Five Man Acoustical Jam).
Sólo con ese bagaje a ninguno de sus fans nos extrañó que tan sólo cinco años después de su separación, no sólo se juntaran, sino que recibieran una gran respuesta por parte del público. Y ahí siguen, eso sí, sin haber recuperado en estudio el pulso que tuvieron en su pasado. Tan sólo un álbum en el que se les notó atenazados por la obsesión de desmarcarse de cualquier sonido que pudiera identificarles con la imagen alocada de la época en que despuntaron, facturaron de material original desde su regreso en el 2000. Y no ha sido hasta este 2007, con un disco de versiones sobrevalorado (seguramente en contraposición a la falta de respeto que se profirió a la banda cuando gestó su leyenda), cuando Tesla han venido por primera vez a España protagonizando su propia gira.

La primera de sus dos etapas era en Madrid y tras varios cambios de emplazamiento, recaló en la sala Macumba, que presentó una entrada excelente pese a la escasa repercusión de tan magna visita en los medios convencionales. Sí, unas dos mil personas aquí y otras tantas en Barcelona, a penas son gente, pero en un país en el que el rock es tratado como la peste los convocados casi tienen una condición heroica, de excepción cultural. Y esa sensación palpita en el ambiente en los minutos que preceden a la salida de la banda, la de una especie de secta integrada por desconocidos que sabe que está a punto de ver algo que puede ser excepcional.
Por eso, cuando se adivina al grupo sobre el escenario y un foco ilumina a Frank Hannon haciendo sonar en su guitarra las notas introductorias de Comin' Atcha Live el rugido del público es ensordecedor, avanzando una respuesta aún mayor a la confirmación ya en escuchando el primer tema, de que la banda a la que se está viendo, es de una categoría especial. Y con similar algarabía recibe la mayoría Walk Away, una versión de su reciente Real To Reel que apareciendo tan temprana me hizo presagiar lo peor. Sin embargo Tesla regresaron de inmediato a su archivo para rescatar Modern Day Cowboy y Heaven's Trail, ejecutadas a la perfección por toda la banda, incluido un joven Dave Rude que hizo olvidar por completo la ausencia de un Tommy Skeoch en cuyo hueco ha encajado a la perfección.
Pese a todo, la excitación se relajó una vez Tesla afrontaron Mama's Fool el primero de los dos temas que interpretaron de Bust A Nut. Con él intuimos que el repertorio pescaría dentro de lo ya contenido en su directo Replugged Live y sólo el rescate de la increíble Paradise, para un servidor una de las mejores baladas de rock jamás grabadas, lo desmintió. Y es que, como ya comenté al respecto de su último álbum de estudio, la banda ha decidido escoger para sus directos algunos de sus temas más comprometidos en detrimento de otros quizás más divertidos, pero que podrían restarles el toque de madurez que seguramente pretenden.
De ese modo sonaron Into The Now -para cumplir también con ese disco-, Solution, EZ Come EZ Go o Freedom Slaves, temas que efectivamente, hacen parecer a Bono de U2 el letrista de Mecano, pero que un servidor -y seguramente la mitad de los congregados- bien habría cambiado, aunque fuera puntualmente (porque Freedom Slaves, por ejemplo, es una joya) , por otras como Rock Me (To The Top), Call It What You Want, The Way It Is, Toke About It o tantas otras que quedaron fuera del set list definitivo. Las que no faltaron fueron la intensa What You Give y la magnífica Love Song, esta última recibida con bastante entusiasmo, aunque quizás con menos del que servidor esperaba.
Y es que por lo que se pudo comprobar, la mayor parte de los congregados comparecieron a la llamada de la leyenda, aunque no fueran Tesla una de sus bandas fetiche. Así, por extraño que pueda suceder, el público se volcó en la versión del Rock Botom de UFO más incluso que ante una brutal interpretación de Hang Tough; lo cual, todo sea dicho, también honra a un público que acude con curiosidad y no meramente cuando es fan. Y desde luego tuvo motivos para disfrutar, porque músicos como Frank Hannon, ejecutando sus magníficos solos a la perfección, no se ven todos los días (ni los años).
La versión del Signs de los Five Man Electrical Band que casi se puede considerar como suya, sirvió para cerrar el set principal, aunque la ovación del respetable retuvo a la banda en escena hasta el punto de que enfilaron el único bis sin salir del escenario. Finalmente Little Suzy, propiciando el último toque festivo, y una seria Edison's Medicine -la única que, además de padecer un sonido confuso no ejecutaron a la perfección- en honor al científico que dio nombre a la formación, pusieron el broche final a hora y cuarenta y cinco minutos de concierto que confirmaron lo que durante quince años había sospechado aunque nunca comprobado. Efectivamente, Tesla seguramente serían en su momento una de las bandas más grandes del planeta. Porque ahora mismo lo son.
La foto inmediatamente superior es de Silvia Manzano e ilustra la crónica del show que ha realizado Pedro Rubio para 20 Minutos, el único medio convencional que por ahora he visto que escribiera del concierto.







17 comentarios:
Joder, hace cosa de un año por un post tuyo recupero a Tesla de mis recuerdos de adolescencia y alucino tanto o más que entonces.
Y encima vienen a tocar relativamente cerca. Pero van los tíos -el rumor es que por presiones de la disquera- y cuando ya estaba totalmente embrutecido, mueven el concierto de Bergara a Madrid, y encima se salen.
En fin, voy a seguir dándome de cabezazos contra el teclado... sniff!
Tesla un gran grupo de hard rock.
Pero,¿por qué no dejas de arremeter contra el grunge?.Pareces un disco rayado.No culpabilices el ocaso de ventas del Hard Rock al grunge.Primero porque bajo esa etiqueta que le pusieron los medios(grunge) hay bandas y discos gloriosos,(además de bandas y discos patéticos)y segundo porque la evolución de las grandes bandas del hard rock ,a nivel de ventas,coicidió con la eclosión de este movimiento.Si las bandas de Hard Rock clásico no obtuvieron el nivel de ventas en los 90 que en los 80 no fue culpa exclusivamente del grunge ,sino de la evolución de las modas.
Además,no sé porque algunos teneis esa manía de despreciar a grupos ligados a esa etiqueta porque los relacionais con un teórico ocaso del hard rock...de hecho,como bien dices en la crónica,la mayoría de esos grupos ha desaparecido hace tiempo y las ventas de los grupos de rock están fatal y lo que es peor también su creatividad...de hecho nos las vemos y nos las deseamos para hacer la lista a final de año de los diez mejores discos.
En resumen,no veas al enemigo en otra vertiente diferente del rock,sino en esta industria que venera a bodrios como:El canto del loco,Beyoncé,Miguel Bosé etc...ellos y los que los apoyan son los que impiden que el rock vuelva por sus fueros,ahora y en 1991.No busquemos el enemigo en discos maravillosos como:"Dirt","Nevermind","Superunknow","Badmotorfinger","Ten","vs","Dust"
etc,etc,etc...no se deja de ser un hard rockero auténtico porque te gusten estos discos.
Hola, saludos desde Argentina. Excelente tu comentario sobre el grunge, pienso como vos acerca de ese fiasco musical que fue la música de Seatle impuesta por las multinacionales. Yo también tengo un blog: http://glamride.blogspot.com/ los invitó a vos y a tus lectores a leerlo, es bueno descubrir gente que todavía comparte los gustos musicales y la forma de ver las cosas. Felicitaciones y sigue así!
"El grunge puso el punto y final a la era dorada del hard rock", se afirma. Absolutamente falso. La edad dorada del género, como cualquier aficionado medianamente avezado sabe, fue la década de los setenta del siglo pasado (junto con el final de la década anterior, evidentemente, cuando se gesta el hard rock tal y como lo conocemos). Black Sabbath, Led Zeppelin, Thin Lizzy, UFO, AC/DC, Deep Purple, Blue Öyster Cult, y muchos otros, cada uno con sus características y peculiaridades. En los años ochenta, los grupos citados, o bien desaparecieron o dieron un bajón espectacular (en especial Sabbath y UFO), y ninguno de los grupos surgidos en aquellos años se acerca a ellos en originalidad, creatividad o energía. Es verdad que en Gran Bretaña descollan Iron Maiden y Judas Priest, pero, en mi opinión, cualquier comparación con el pasado es odiosa. En Estados Unidos, salvo honrosas excepciones, surgieron bodrios infumables como Dokken, Ratt, Poison, Motley Crüe o L.A. Guns (por citar a cinco al azar), caricaturas de Hanoi Rocks, Ozzy Osbourne y otros de peor estofa. El hard de los ochenta, por lo general, es lamentable, bufonesco, aunque es verdad que Tesla sobresalen por encima de la media (como Guns N' Roses, sobre todo su primer LP). Pero no hace falta irse tan lejos para escuchar el mejor hard rock del mundo: lo tienen en Madrid, y se llama Sex Museum. Grandes donde los haya. Gracias por su atención.
Gonzalo, Madrid
Coincido con todo lo que apuntas. Me lo pasé pipa viendo a Tesla en Barcelona el pasado sábado. Tengo fotos, dime donde quieres que te las mande (no son muy buenas).
Verás la crónica en mi blog.
Saludos,
www.sanfreebird72.blogspot.com
Hola Hansi, a punto he estado de escribir una respuesta a tu post en una entrada, pero releyendo tu texto creo que sería mejor hacerlo aquí. No seré yo el que diga que los discos que citas no sean buenos, pero con un puñado más constituyeron todo el material reseñable de esa pesadez que como bien dices la prensa -dictada por quien imaginas- vino a llamar grunge. Pero que esos discos fueran buenos, no quiere decir que todo el movimiento no fue sino un montaje comercial, como ha habido a montones (aunque ahora se me ha metido en la cabeza el de los "new romantics", no veas tú qué estafa).
Por otro lado que la industria impulsara esa moda para fichar a bandas con contratos bajos y deshacerse de las que los tenían altos, no justifica que muchas bandas se echaran a perder o no decidieran seguir luchando desde la independencia. Al hard rock, como escribí, no le mató el grunge, aunque la falta de apoyo de una industria que quería deshacerse de sus bandas no ayudó.
Eso sí, lo que sinceramente me jode es que no exista un medio potente en este país que cuente con un crítico musical capaz de señalar esto que te cuento, que por otro lado es del todo evidente. Tanto como el hecho de que los discos que mencionas los facturaron las pocas bandas que sabían tocar y cuyas composiciones no se limitaban a un acorde mal afinado.
Es por eso que esos discos perduran, porque son de verdadero rock. El resto fue una moda (no un movimiento)impulsada por la industria que como tal hay que recordar y que, como tantas otras, ya a nadie le importa. A mí, aunque no lo creas, tampoco.
PD: Perdonad que no os responda a todos pero siempre voy mal de tiempo y ya me cuesta escribir entradas. Gracias a todos por asomaros por aquí y por vuestros mensajes.
Ey no sabía que hubieras estado en el concierto de Madrid! Hubiera sido un placer conocerte. Me pareció un concierto impresionante, quizás Tesla no estén en mis altares del rock pero me encantan y adoro sus discos, también tengo alguna fotillo pero de bastante peor calidad que las que has puesto. Coincido bastante en lo que dices sobre el grunge, pienso que se le sobrevaloró, pero también pienso que hoy en día se sobrevalora al punk de los setenta.
No estoy sin embargo de acuerdo con lo que dice Gonzalo, en los ochenta Ozzy se apuntó como tantos otros a la moda que imperaba y se disfrazó como otros tantos de maruja con un kilo de rimmel, y amo a Hanoi Rocks pero sus primeros discos suenan hoy en día bastante desfasados para cualquier oyente casual, cosa que no ocurre por ejemplo con los de Motley Crue. Otro tanto se puede decir de Led Zeppelin mi grupo favorito que sin embargo con In Trought The Out Door ya se apuntaban a la moda comercial. Termino diciendo que las discografías ochenteras de Dokken o L.A. Guns te pueden no gustar, pero tienen un nivel altísimo y por ejemplo L.A. Guns tienen un trilogía inicial que si bien no llega al nivel de Appettite For Destruction, por lo menos es algo más que un disco y adiós.
Saludos!
Estimado Víctor:
No digo yo que la discografía de nunguno de los grandes del hard rock sea perfecta, digo que el hard de los ochenta, en general, es infumable. No sólo ya comparado con el de la década anterior, sino con los grandes grupos y artistas de rock de los ochenta (Sonic Youth, Giant Sand, Bored!, Cynics, Motörhead, Prince, Stray Cats, Jane´s Addiction, por citar algunos). ¿Acaso puedes comparar la belleza de la música de Thin Lizzy con la mediocridad radical de Poison o la emocionante sobriedad de AC/DC con la ridiculez de Ratt o de Skid Row? ¡Claro que Ozzy hizo el payaso! Pero su música en solitario es mucho más digna que la la da la mayoría de bandas hard ochenteras. De todos modos, veo que no coincidimos, pues a ti te gustan grupos como Dokken o L.A. Guns, en mi opinión peores que Bisbal o Ricky Martin. A todos los amantes del heavy que seguís Rock Trip os recomiendo que escuchéis, no sé, a los Stooges, Can o Neil Young a fondo. Así veréis lo que es intensidad de la buena. Gracias. Gonzalo
yo fui a tesla en Apolo, bcn... y me lo pase en grande. me sorprendió lo metalico, llegando a sonar a lo heavy metal... buen rock, hard rock. te paso un link de youtube del concierto...
http://es.youtube.com/results?search_query=tesla+barcelona+2007&search=Buscar
Yo no pretendo comparar a Thin Lizzy con Poison, principalmente porque no se puede. Evidentemente los gustos son los gustos,pero hablar de calidad en el caso artístico es meramente subjetivo, y te pongo un simple ejemplo: hay gente que adora el arte moderno como el cubismo o el impresionismo y los aficionados a la pintura realista no lo consideran de calidad. Personalmente creo que las manifestaciones culturales como la música tienen que ver con cada momento de la historia, en los ochenta se hacía ese tipo de rock que a ti no te gusta, pero de ahí a compararme a George Lynch, Don Dokken, Mick Brown y Jeff Pilson con dos tíos que no saben ni cantar (pero que son muy buenos en lo suyo, por otra parte) va un rato. Por otro lado mis gustos pueden ser tan variados como los de cualquier otro, desde Dream Theater hasta Tom Petty pasando por Ramones, Anthrax, AC/DC, Jayhawks, Black Crowes, Poison o Sex Museum, porque pienso que una cosa no excluye a otra. Por cierto que Phil Lynott se sentía muy atraido por una música que hacían unos tíos que casi no sabían tocar y que se llamaba punk y fue muy criticado por eso.
Estimado Víctor:
Te contradices cuando dices que "hablar de calidad en el caso artístico es meramente subjetivo", y, sin embargo, unas líneas más abajo afirmas que "de ahí a compararme a George Lynch, Don Dokken, Mick Brown y Jeff Pilson con dos tíos que no saben ni cantar (pero que son muy buenos en lo suyo, por otra parte) va un rato". ¿En qué quedamos? ¿Es subjetivo o no? Obviamente, lo es, pero nuestro intercambio de opiniones se trata meramente de eso: opiniones, dando por sentando el axioma de la subjetividad (algo inherente a casi todo lo humano).
Es una conversación escrita entre amantes del rock, y como amante del rock me extraña que a alguien al que le gusta Thin Lizzy, a quienes yo coloco casi al lado de Chuck Berry, Bob Dylan o la Velvet Undergroud (perdón por la hipérbole), le pueda gustar Poison o Dokken, porque estos grupos para mí son sinónimo de horterada, al igual que Spandau Ballet o Rick Astley en la misma década en la que los grupos citados triunfaban. Cómo no, respeto totalmente tu derecho a disfrutar de la música que tú creas oportuna.
Gonzalo
Cuando me referí con un ejemplo a los componentes de Dokken era porque creo que ellos hacen un subgénero de rock, por eso no creo que se pueden comparar con estos dos tipos que hacen música latina o pop al gusto musical de cada momento y en el que deben de ser muy buenos porque tienen mucho éxito. Dokken hacían un estilo musical que triunfó en los ochenta, pero curiosamente cuando más exito tenía, ellos ya estaban separados y creo que si hacían ese estilo musical era porque creían en él. Quizá sí me equivoqué al hacer el comentario y puede que a llevara confusión, pero es que además personalmente creo que Don Dokken tiene cien mil veces mejor voz que cualquiera de estos dos, pero claro esto ya es opinión personal. Por supuesto creo que lo importante es tener respeto por cualquier gusto, siento si he podido ofenderte en algún momento, y creo que seguramente coincidamos en muchos más grupos de los que crees, siempre es un placer discutir amistosamente de música, un saludo!
Estimado Víctor:
Claro que es un placer "discutir amistosamente de música", faltaría menos. Cuando critico a determinados grupos o estilos, jamás quiero menospreciar a nadie; simplemente expongo mi punto de vista. Y no te preocupes, no me has ofendido en absoluto. Lo único que has hecho es defender con inteligencia tus criterios, cosa harto loable. Seguro que coincidimos en mil grupos, claro que sí. Ahí va mi dirección de correo por si quieres que te envíe la lista de los discos con los que hago sufrir a mi pobre mujer: garostegi@yahoo.es. Un fuerte abrazo.
Gonzalo