lunes 30 de julio de 2007

Elvis sings AC/DC

Esta entrada no tiene nada de original. Hasta el título lo he copiado -no podía ni igualarlo- de la entrada original del impagable blog El Teleoperador, donde me encontré este vídeo que algunos quizás ya conozcáis, pero que seguramente a todos gustará. Se trata del clip correspondiente a la versión de Whole Lotta Rosie de AC/DC que grabó en 1998 el impersonator de Elvis Presley Jimmy Brown, alias The King, para su álbum de debut Gravelands, plagado de covers de artistas muertos al estilo del Rey. A falta de otra distracción, esto os refrescará unos minutos en este tórrido -al menos por donde yo ando- verano.


viernes 27 de julio de 2007

Novedades. Velvet Revolver - "Libertad"

Hay que reconocer que, tras el jarro de agua fría -fría más por contraste que por la gelidez propia del álbum- que supuso el disco de debut de Velvet Revolver, las expectativas con que la mayoría esperábamos la nueva entrega de Duff (creo que él es el que corta aquí el bacalao) y los suyos no eran tan grandes como a priori se esperaría. Sólo quizás la árida oferta de la competencia parecía rebajar ligeramente el listón de cara a que, de reojo, siguiéramos los pasos de unos Velvet Revolver capacitados para asumir el papel de banda estrella del hard rock que no alcanzaron con su debut. Sin embargo, la realidad, en forma de su recién horneado Libertad (Sony/BMG '07), ha venido a confirmar que no, que no lo van a asumir. Y creo que más porque no quieren que porque no pueden. Porque si Contraband defraudó por su frialdad, por quedarse a mitad camino entre el rock pesado y barroco, y el tedio y la monotonía del grunge más acartonado, esta continuación, ligeramente más melódica, reincide en su apuesta por lo que creo que la banda entiende como "rock sofisticado".


A eso, a rock enrevesado y duro, pero al tiempo limpio, suena su música; y esa es la imagen que venden de cara a la galería: la de unos rockeros ricos que hacen música para desfiles de moda cool. Sus letras hablan de mujeres -mucho-, y si las hembras de las que hablan son metáforas de otros sujetos, también pueden entenderse por el lado sencillo. Nada hay de peligroso pues en sus textos sobre chicas rebeldes, que ya no son Michelle, aunque querrían ser Paris. Y las músicas son pura orfebrería, aunque el resultado final, pese a lo apabullante (no dejan un hueco a la simplicidad), no acaba de en ningún momento de reflejar el genio que Slash -con los Snakepit- o Duff -con Neurotic Outsiders- han imprimido en otras grabaciones. Así nos encontramos con un puñado de temas entretenidos (arranques rockeros, ramalazos punks y medios tiempos pomposos), muy bien tocados y producidos (entre ellos la versión del Can't Get It Out Of My Head de la ELO y un bonus track oculto en plan hillbilly francamente entretenido), pero que te dejan al final con una sensación de vacío, de no haber llegado a sentir a lo largo de su escucha ninguna gran emoción, bastante notable. Haciendo el símil cinematográfico, el disco sería como una peli llena de efectos especiales pero de la que te olvidas al salir de la sala. Demasiado poco para lo esperado, ¿no? Así pues el fenómeno Velvet Revolver se diluye, empujado además -por lo que puedo comprobar cuando escribo este texto semanas después de su lanzamiento- por unas ventas en los Estados Unidos bastante flojas (hay que reconocer que ayudadas por una promoción bastante floja). Veremos en qué queda la cosa.


jueves 19 de julio de 2007

Novedades. Kaiser Chiefs - "Yours Truly...". La Pulquería - "C'Mon Fandango".

Que nadie se asuste, que no pasa nada. Esto sigue siendo Rock Trip y el que suscribe no ha cambiado de línea editorial de un día para otro. Lo que sucede es que la concepción de rock de un servidor y la más extendida en este país distan un buen trecho, y a veces caen en mis manos álbumes cuyas discográficas consideran adecuados para esta páginas. Ahora repasando el trabajo pendiente he dado con ellos y he pensado que no estaría de más dar mi punto de vista sobre ellos.

En el caso del de Kaiser Chiefs porque es uno de esos grupos que periódicamente -un año uno, al otro, otro- reciben el abrazo de la crítica -"no"- especializada de nuestro país. Ahora son ellos el fenómeno, y este Yours Truly, Angry Mob (Polydor '07) ha sido número 1 en el Reino Unido (feudo, por qué no decirlo, en el que impera el mal gusto musical desde principios de los noventa). Y lo que ofrece es un remake del sonido pop de principios de los ochenta que ya triunfó entonces en las islas británicas producido al uso de los actuales gustos indies. Los temas son asequibles, con el pelín de desmelene preciso para que su audiencia se sienta rebelde, pero el resultado final no difiere mucho de lo que Blur ofrecía ya hace 10 años. Eso sí, los tíos son distintos, para que los aficionados no se den cuenta de que les están vendiendo como exclusivo lo que es el mismo perro con distinto collar. Sé que esto que he escrito se podría trasladar a mil discos, pero os garantizo que éste lo he escuchado más de tres veces. No está mal, pero para nada trascenderá. En un año saldrán otros haciendo lo mismo, pero entonces aquellos serán los buenos.


Más me duele daros mi opinión de C'Mon Fandango (Sony BMG '07), el nuevo álbum de La Pulquería. Seguramente algunos los conozcáis por su anterior Corridos De Amor, aunque lo que seguramente no sepáis -yo sí, porque a algunos de ellos les conozco desde hace muchos años y les guardo un gran aprecio- es que la banda nació de las cenizas de Mafarka, una de las mejores bandas que jamás existió en el underground valenciano. De sus últimos coletazos se retroalimentó La Pulquería, que conservó aún de aquellos algunas esencias para su álbum de debut, en forma de unas canciones rabiosas que acabaron mezcladas con otras más dulzonas y, supuestamente, más comerciales. El caso es que aquel disco no acabó de funcionar a nivel de ventas y la medida adoptada -por decisión propia o no, no lo sé- ha sido apostar por el lado más soso de su oferta. Así C'Mon Fandango está repleto de fusiones forzadas, de intercionalismo mal entendido -como pose, carente de profundidad- y, especialmente, de un halo de pachangueo, que hacen del disco un producto que parece destinado para teenagers rebeldes. Espero que consigan el éxito, pues parece que es lo que se desea, aunque se me hace muy difícil augurárselo.

lunes 16 de julio de 2007

Novedades. Lillian Axe - "Waters Rising"

Sin duda el tímido resurgir del hard rock y la ola de nostalgia que a veces parece que vivimos debe estar sucediendo realmente, por pequeña que sea su repercusión. Algo de rentabilidad ha de tener, vamos, porque de no ser así, no podríamos encontrar explicación alguna al regreso a la actividad, no ya de las bandas que fueron el santo y seña de una época, sino también de las que no lograron ya entonces más que una escasa repercusión. El último sería el caso de Lillian Axe, una buena correcta banda de finales de los ochenta principios de los noventa, que pese a ello fracasó a la hora de instalarse en el estrellato en aquella época, aún contando con una notable inversión publicitaria para sus dos primeras entregas. Como en muchos otros casos, cuando la apuesta no cuajó, la multi que los fichó les dejó en la estacada y tras dos álbumes más la banda se disolvió (para resurgir en un par de ocasiones aunque de un modo muy fugaz). Pero el caso es que ahora, cuando pocos lo estarían esperando, su nombre vuelve a figurar en la portada de un nuevo álbum.


No obstante el regreso tiene truco. Porque de la formación original sólo queda en Lillian Axe su guitarrista y líder Steve Blaze. Seguramente sería más rentable o más fácil para él, colocar este nuevo trabajo bajo un nombre ya conocido que con el de una nueva formación, pero el caso es que de Lillian Axe, así de primeras hay poco. Y es justo avisarlo. Dicho esto, sí es cierto que el trabajo, titulado Waters Rising (Locomotive Records '07), es más que correcto. No suena exactamente como el hard rock duro pero un poco pomposo que practicaba el grupo de Steve a principios de los noventa, pero sí que sigue manteniéndose dentro de los límites del hard rock, sonando quizás más duro, más metalizado, con una producción más actual -por cierto, sin artificios, pero francamente buena-, y sin entrar en mezclas con géneros extraños o abandonando completamente los clichés del estilo (aunque sí, como han hecho la mayoría de sus colegas que han "regresado", dejando de lado su vertiente más divertida). Lamentablemente hay que decir que, pese a la corrección general del trabajo, éste acaba desinflándose a medida que avanza su minutaje, un tanto excesivo. Es como si la banda hubiera decidido meter en el disco todo lo que tenía, y lo que hasta mediado el álbum era una entrega entretenida, acaba, con los largos y más tediosos últimos temas, dejando una impresión cuanto menos confusa. Y esa confusión, unida a la del nombre que uno identifica con otra época, no sé si acabará siendo beneficiosa para el proyecto o hubiera sido mejor empezar como una nueva banda. Espero, por su bien, que su decisión sea la correcta.

viernes 13 de julio de 2007

Airbourne. ¿Es tan fácil como parece?

De casualidad me los he encontrado, como parece que también los fichó la gente de Roadrunner para ser su sello en todo el mundo, y ciertamente, si son tan buenos como parecen, no creo que se lo pensaran mucho. Se llaman Airbourne y son un cuarteto australiano cuyos miembros no pasan los 25 años. Suenan a AC/DC acelerados que tira de espaldas y seguro que ése será el argumento que utilizarán los críticos más eruditos para tratarlos como una banda menor; pero qué queréis que os diga, a la mitad del primer vídeo que he visto de ellos, ya estaba alucinando. Y es que, si lo que vais a escuchar fuera tan fácil de hacer, ¿no estarían tocando lo mismo la mitad de bandas del planeta?

Los dos vídeos con los que os dejo corresponden a sendos temas de su disco de debut, titulado Runnin' Wild (el primero es el que da título al álbum, y el segundo es corresponde al tema Too Much, Too Young, Too Fast), que está en las tiendas australianas (y en algunas especializadas de este país) desde hace unas semanas. No obstante, Roadrunner en España todavía no ha puesto fecha de salida oficial por aquí. Esperemos que sea en breve, porque si os gustan tanto como a mí, no sé si podréis esperar. Os dejo con Airbourne. Ya me contáis si os parece un buen descubrimiento.




Novedades. Ozzy Osbourne - "Black Rain"

Cada álbum de estudio que Ozzy ha sacado en su carrera ha sido un acontecimiento y el que nos ocupa, seis años después de que viera la luz su anterior entrega -el pastelero e hiperproducido álbum de versiones de hace un par de años no merece siquiera ser recordado-, no iba a ser menos. De él se comentaba previamente a su lanzamiento, que podía ser un lanzamiento doble, pues el madman estaba trabajando en él, junto a su apoderado y fiel escudero Zakk Wylde, en el estudio que se había hecho construir en su propia mansión y decían que habían compuesto material de sobra. Así pues, teniendo en cuenta que de la pluma del guitarrista salieron las mejores composiciones que Ozzy grabó en las últimas dos décadas (Sharon siempre tuvo buen ojo para ver a qué árbol lo arrimaba), las expectativas generadas eran aún mayores. No obstante cuando el disco finalmente vio la luz lo hizo con diez temas y, adelantándome al análisis, con muy pocas sorpresas.


Y es que, a pesar de la agresividad sonora con que se inicia -que recuerda en cierto modo al forzosamente heavy Down To Earth-, Black Rain (Sony BMG '07) rápidamente se desinfla a través de una serie de temas bastante tópicos, que suponen la regrabación de los lugares comunes de la discografía del Ozzy "post-yonky". O lo que es lo mismo, tenemos la reivindicación del yo -I Don't Wanna Stop-, la mirada introspectiva -Lay Your World On Me-, la balada blanda a más no poder -un Here For You que pretende descaradamente ser la nueva Mama I'm Coming Home quedando sólo en su parodia- y así podría seguir con el resto. Sorprende también la muestra de agotamiento compositivo de Zakk Wylde, que no muestra en sus piezas la versatilidad de la que hizo gala a mediados de los noventa, limitándose a incorporar los riffs infecciosos marca de la casa que ahora multiplica en los álbumes de Black Label Society. El resultado general es pues, un disco que, al no habitual le podrá sonar incluso como bueno, pero que para los fans no supondrá sino una regurgitación de lo elaborado momentos más gloriosos. Quién nos iba a decir que a estas alturas íbamos a desear un nuevo Ozzmosis (ojo, a mí siempre me gustó). Pero bueno, ésa es otra historia.


Seis para septiembre

Sí, he de reconocerlo. Este curso no me he portado bien del todo y, aunque he aprobado alguna asignatura optativa, me han quedado bastantes de las necesarias para avanzar con este Rock Trip. De modo que ahora toca recuperar -en los próximos días comentaré algún disco del que no di cuenta estas últimas semanas de abandono rockero- y hacer algún mérito para recuperarme vuestra confianza. No obstante creo que esto último ya lo tengo solucionado con la presentación del último grupo que me ha dejado noqueado. Pero lo dejo para una de las siguientes entradas que estarán colgadas en un rato. No desesperéis.