martes 22 de enero de 2008

Novedades. Bullets And Octane - "Song For The Underdog"

Una de las cuentas que tenía pendientes del pasado 2007 era analizar la tercera entrega discográfica -segunda, si contamos que In The Mouth Of The Young fue un remake parcial de su debut- de Bullets And Octane, la banda que gratamente descubrí al verla abrir para Avenged Sevenfold en la primera gira europea de los norteamericanos. Allí me encontré con un cuarteto rabiosamente enérgico, escénicamente punk, que se dejaba literalmente la piel interpretando los duros temas de su debut para BMG. El show nos llevó al disco, y éste fue una grata sorpresa para los que lo escuchamos, aunque la lamentable promoción en Europa -y seguramente también en los States-, donde apareció con notable retraso respecto a su salida al otro lado del charco (¿a qué lumbreras de la industria discográfica se le ha ocurrido que en los tiempos que corren, en los que no cuesta nada pasar información de un lado a otro del mundo, sacar los discos con meses de diferencia es positivo?), contribuyó a que pasara desapercibido y fuera un fracaso absoluto de ventas. De ahí a que BMG les enseñara la puerta de la calle sólo había un paso. Pero los chicos del pijo Orange County no se rindieron y se pusieron a trabajar, sin sello, en el álbum que ahora tengo entre manos.

Song For The Underdog es su título y salió al mercado de modo a finales del pasado verano a través de la pequeña independiente Ares Records. Pero tras su pobrísima presentación -que en una idea totalmente estúpida, en lugar de contener fotos, la información habitual o las letras de los temas, aporta exclusivamente las reglas para jugar a un pueril juego para niñatos de beber a escondidas en la caseta del árbol- esconde en primer lugar un disco brillantemente producido, que nada tiene que envidiar a las mejores producciones. De ello es responsable el bajista de la banda, Brent Clawson, aunque no sé si se era decisión suya o de toda la banda el giro hacia la comercialidad emprendido en el disco.

Y es que, a diferencia de su predecesor, un disco con mucha pegada pero más agrio, Song For The Underdog contiene numerosos temas que explícitamente apelan a la melodía pegadiza y reiterativa. A mí, ciertamente, todo el álbum me distrae, pero he de reconocer que el nivel, principalmente en varias de esas cheesy songs (The Perfect Bitch, City Of The Angels o I Caught Fire -qué mala esta última-), baja respecto a su antecesor. No obstante, algunos de esos temas, como el que da título al álbum o All Down Hill From Here, son resultones, mientras un pequeño puñado (especialmente el triunvirato integrado por Welcome To Our Holiday, mi favorita Sweet Angel -cómo rompe la voz de Gene Louis- y My Heart Is An Empire) raya a gran altura. Así el global queda bastante equilibrado, aunque sin constituir un disco tan interesante como In The Mouth. Pero con todo en su contra, ¿qué más se puede pedir? Esperemos que les sirva para aguantar, porque los chavales tienen madera para dar más.